El Ávila vuelve a desmoronarse

Área 11
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El Burgos se mostró muy superior a un conjunto encarnado obligado a disputar toda la segunda mitad con uno menos tras la expulsión de Bastida • Sólo en los minutos finales el cuadro abulense logró inquietar la meta de Aurreko

Chiqui trata de controlar el balón ante la presión rival - Foto: Tomás Alonso (Diario de Burgos)

Burgos 3

 

Real Ávila 0

Aurreko
José Ángel
Jesús Muñoz
(Lobera, 71´)
Nacho Tomás Maureta
Nico Chietino
Sergio Torres
(Turzo, 59´)
Pablo Álvarez
Gerica
(Guti, 66´)
Carralero
Pacheta
  Pindado
Juanito
Bastida
Chiqui
(Gabri, 84´)
Javi
Cabrera
Philip
Rubio
(Carlitos, 46´)
Iván Vila
Jonathan
(Vicente, 63´)
Llorian

Árbitro
Garrido Ruiz (Palencia). Mostró tarjetas  amarillas al local Nacho Tomás y al encarnado Juanito. Mostró tarjeta roja a Bastida (R 42´).
Goles
1-0 (minuto 38) Muñoz; 2-0 (minuto 55) Pablo Álvarez; 3-0 (minuto 84) José Ángel.
Incidencias
Encuentro correspondiente a la jornada séptima de la Tercera División grupo VIII ante 2.000 espectadores.

El Burgos impuso la lógica para ganar al Real Ávila, que tuvo que jugar toda la segunda parte con un hombre menos por la expulsión de Bastida en el minuto 42 de la primera mitad, lo que todavía puso las cosas más fáciles para los locales. El Real Ávila evidenció en El Plantío que sigue siendo un equipo en construcción, con muchos jugadores jóvenes a los que Diezma tendrá que sacar su máximo rendimiento, y que demostró tener bastantes carencias ante la portería contraria. Sin embargo, se defendió con orden e incluso en la segunda mitad, con un hombre menos, fue capaz de tutear al Burgos en varias fases del encuentro.
La primera mitad fue un aluvión de ocasiones por parte de los pupilos de Calderé, que hicieron trabajar a Pindado y éste se convirtió en su mejor baluarte. A los nueve minutos Pacheta se quedó solo ante el guardameta y Pindado desbarató la oportunidad. Diez minutos más tarde fue el goleador Carralero, en un nueva oportunidad, y tres minutos después era Pablo Álvarez el que enviaba el balón al palo en otra clara ocasión de los locales. Por parte del equipo abulense, en esta primera mitad solo cabe destacar un disparo de Iván Vila que Aurreko tuvo que enviar a córner. Después de tantas oportunidades de gol, llegó el tanto en el 38’, en una falta por la izquierda que centró Sergio Torres para que el defensa Muñoz, que se había incorporado al ataque, consiguiera rematar de cabeza para batir a Pindado.
A tres minutos del descanso, un empujón de Bastida a Pablo Álvarez fue sancionado con pena máxima y expulsión del central del Real Ávila, lo que facilitaba todavía más la labor al equipo burgalés. El lanzamiento del penalti lo llevó a cabo Pacheta, enviando el balón al palo derecho de la portería de Pindado. Con este resultado se llegó al descanso, con el equipo burgalés claro dominador y en superioridad numérica.
En el arranque de la segunda mitad Diezma tuvo que recomponer al equipo, dejando solo en ataque a Iván Vila, y montando dos líneas de cuatro muy juntas, lo que complicó las evoluciones del centro del campo del equipo de Calderé. El propio Calderé, antes de lo que acabaría siendo el segundo de la tarde para su equipo, se mostraba nervioso ante la pasividad de su equipo. Incluso el técnico catalán, al final del partido, manifestó que con el 2-0 tuvo la tranquilidad absoluta de que la victoria se iba a quedar en casa. Curiosamente el Ávila, jugando con un hombre menos, parecía sentirse más a gusto que en la primera mitad. Sin embargo, la calidad de los hombres del Burgos enseguida se dejó notar y Pablo Álvarez, en una jugada individual, consiguió marcharse de los dos centrales y driblar a Pindado en su salida desesperada para conseguir el 2-0.
Diezma intentó buscar un revulsivo efectuando los tres cambios, pero el Real Ávila apenas llegaba a la portería de Aurreko, y en las ocasiones en que llegaba al borde del área la defensa burgalesa despejaba el balón o desactivaba la jugada sin grandes problemas.
El Burgos completó su tarde goleadora con una falta al borde del área que José Ángel transformó (3-0) magistralmente al elevar el balón por encima de la barrera y colocarla en la misma escuadra, justo donde Pindado no fue capaz de llegar. Ya cuando el partido acababa, una doble acción de Iván Vila y Vicente hicieron que Aurreko realizara las dos mejores paradas de toda la tarde y consiguiera mantener su portería a cero.
El resultado fue, en todos los términos, justo si prestamos atención al nivel de calidad de los dos equipos, aunque al Burgos el partido se le puso de cara con la expulsión de Bastida y poder jugar con un hombre más durante toda la segunda mitad.