Un feliz reencuentro con el gol

L.C.S
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Un feliz reencuentro con el gol - Foto: Belén González

El Real Ávila se impone con claridad a un rival directo como el Cristo Atlético, al que sentenció el acierto inicial de Iván Vila y el posterior buen juego abulense traducido en los tantos de Peli y Javi de Mesa

Necesitaba el Real Ávila una victoria como esta. Ante un rival directo y con buen juego, sin agobiar al equipo contrario como en otros partidos, pero sí con el suficiente dominio como para hacerse merecedor de una victoria que hace olvidar los tres partidos anteriores sin ganar.
El equipo local salió con una defensa formada por Issa y Obispo en los laterales y Llorián y Garretas en el centro. Peli y Ramos actuaron como medios centros, con Ramiro y De Mesa por las bandas, para dejar a Ortiz de enganche y a Vila como delantero centro, que en el minuto 4 no acertó a resolver una melé en el área chica en la primera llegada de los locales, que en el 12, por medio de Ortiz, rozaron el gol, y que en la jugada siguiente se pusieron por delante por mediación de Vila que se adelantó perfectamente en el primer palo para cabecear a la red.
Tiene detractores Vila entre el público local, pero ahora mismo no hay un jugador como él en la plantilla en lo que a relación con el gol se refiere. Buena parte de las opciones del Ávila esta temporada pasan por el acierto de este futbolista, que enchufado y en forma está entre los mejores anotadores del grupo octavo. De momento lleva dos jornadas seguidas marcando y esa es la mejor gasolina para un futbolista de este estilo, que, todo hay que decirlo, falló un mano a mano aparentemente sencillo en el 24 para haber puesto el partido aún más favorable para un Ávila que sin ser tan dominador como en otros partidos, sí estaba siendo mejor a un Cristo Atlético que no vino al Adolfo Suárez a encerrarse y que en el 26 no empató porque Johan lo evitó con una mano salvadora.
En el primer partido como titular de Johan en el Adolfo Suárez, el portero dominicano mostró seguridad y buenas maneras, y eso que trabajo tuvo durante buenas fases del encuentro.
Con una lesión de Issa, que sustituido por Edu en el minuto 40, terminó un primer tiempo en el que el a los abulenses les faltó el control de juego de otros días, pero que además del gol de Vila tuvo ocasiones suficientes como para haber llegado al intermedio con algo más de ventaja.
No cambió demasiado el panorama en el arranque de la segunda parte. Vila tuvo el segundo de nuevo pero el portero lo volvió a evitar y un doble error de Kaka acabó en un penalty sobre De Mesa que Rubén Ramiro falló pero apreció el mas listo de la clase, Peli, para colarse entre todos y embocar el rechace. Lo del Ávila y los penalties es algo para hacérselo mirar. Ahí se terminó el partido para el Cristo. Pagó caro el doble fallo de Kaka, primero en la entrega y luego en el atropello a De Mesa en el área, y luego el no estar atentos en el rechace en el penalti que Peli convirtió en el segundo.
Con el segundo tanto los locales ganaron en solidez en el juego y pusieron el partido muy a su favor. Además del gol, Peli ofreció unos muy buenos minutos de control de juego, y entre Ramiro  y De Mesa pusieron el peligro necesario como para crear ocasiones y seguir manteniendo el nivel ofensivo a un buen nivel, mientras que defensivamente en esta segunda parte los de Prado tuvieron bastantes menos concesiones a un rival que se vio impotente.
El tercero de Javi de Mesa, un buen gol en jugada individual, abrió paso a la goleada. Quedaban 25 minutos por delante y los locales tenían la oportunidad de reconciliarse aún más con el gol, con el que habían estado peleados en los últimos tres encuentros.
El partido se afeó. Entradas duras de Kaka y Rubén Ramiro provocaron varios tumultos y calentaron un choque al que le sobraron los últimos 20 minutos. El resultado estaba sentenciado y lo más que podría haber era una expulsión o algo más grave, que finalmente no pasó, y que terminó con el Real Ávila volviendo a ganar después de tres semanas.