Pinchos, menús, vinos, postres... en código QR

A.S.G.
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La hostelería afronta una vuelta a la realidad con muchos cambios, entre ellos las cartas físicas. Su digitalización y acceso a través de los códigos QR, «lo mas efectivo», pero no la única opción

Pinchos, menús, vinos, postres... en código QR

Queda mucho trabajo por delante. «Aún estamos muy lejos de la reapertura» confiesa Víctor Gómez, presidente de la Federación Abulense de Empresarios de Hostelería, ante la realidad en la que se mueve la ciudad y un sector que afrontar el retorno a la actividad con las miras puestas en los muchos cambios que deberá llevar a cabo. No es sólo aforo o distancias, algo de lo que se viene discutiendo largo y tendido en las últimas semanas, sino el cambio de un elemento tan habitual como las tradicionales cartas. Las había de pinchos, de cervezas, vinos, de bocadillos y hamburguesas, de carnes y pescados, de dulces y salados... Había tantas cartas y estilos como locales y establecimientos. Para muchos de ellos era incluso una seña de identidad propia. Sin embargo eso se acabó, al menos tal y como lo habíamos conocido hasta ahora. Porque llega el momento de las cartas digitales, de los códigos QR, la nueva realidad que empuja con fuerza en estos nuevos tiempos.  
«Se trata de aplicar la tecnología  a las nuevas necesidades de la hostelería» señala Álvaro Nieto. Junto a un grupo de amigos, todos informáticos, han puesto en marcha TuCartaDigital.com. Es sólo un ejemplo de los muchos que ya se comercializan por todo el territorio nacional. «Hay una necesidad en la hostelería, que es transformar las cartas físicas que conocíamos hasta ahora un espacio digital accesible para el cliente a través de los códigos QR» explica. «Vamos a convivir con ellos en los locales» avanza ante lo que espera. En el exterior, en las mesas, en la barra... «Únicamente necesitamos un móvil para leer estos códigos y tendremos acceso directo a toda la oferta». Del papel, a la pantalla. «No sólo es una fórmula más cómoda, sencilla o inmediata para poder acceder al menú, sino que, lo que resulta más importante, es higiénica, dado que evita el contacto». Una fórmula «personalizable, dado que permite mantener la imagen de los establecimientos» explica ante un trabajo que estos días están realizando para cualquier punto de España.  
«Vamos a tener que hacerlo» señala Víctor Gómez ante el escenario que le aguarda a la hostelería abulense. «Las cartas físicas no se van a poder tener» comenta. «Quizás los códigos QR sean la opción más efectiva». Simplemente es escanear un QR con el móvil y acceder a toda la carta, «pero no es la única opción» apunta en un escenario en el que ideas y propuesta no faltan. Porque de la necesidad, virtud. Aunque es la lectura de códigos QR la que en estos momentos ha tenido una mejor acogida, hay otras propuestas.
«Debemos ser conscientes de la necesidad del cliente, saber leer la situación» indica Víctor Gómez ante la realidad de una población mayor a la que el acceso a las nuevas tecnologías no siempre resulta sencillo. «Puede darse el caso de que el cliente no tenga un teléfono» avisa ante lo que se perfila como una herramienta indisoluble en el caso de los códigos QR. «Una de las soluciones puede pasar por tener una carta más pequeña y un camarero más cualificado, capaz de saber captar las necesidades del cliente, de facilitarle las cosas» indica en una solución «más comunicativa».  
Es momento de buscar soluciones, de valorar propuestas. De imprimir las cartas en los manteles a elaborar pequeños menús que el usuario acabe llevándose a casa. En estos momentos el abanico de opciones y posibilidades se abre más que nunca. «Es cierto que el código QR es lo más sencillo», que pasará a convertirse en una realidad cotidiana como lo fueron aquellas cartas que ya no volverán a ojearse.