«Incertidumbre» en el sector funerario

M.M.G.
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En Isabelo Álvarez y José Carlos Sánchez se está a la espera de saber si podrán retomar el próximo lunes esta actividad, eso sí, con un máximo de diez personas

«Incertidumbre» en el sector funerario

La puesta en marcha o no de la Fase 1 de la desescalada afecta también de manera muy directa al sector funerario, que vive pendiente de saber si el próximo lunes 11 de mayo podrá o no abrir finalmente los velatorios.
Así pues, «incertidumbre» es la palabra que más repiten los responsables de dos de las empresas funerarias con las que cuenta Ávila, Isabelo Álvarez y José Carlos Sánchez.
En el primer caso hablamos con Luis Álvarez, gerente de la empresa, que pese a que ya tenía todo preparado para poder comenzar a dar el servicio de los velatorios el próximo lunes, al considerar que Ávila entraría ese día en la fase 1, ahora vuelve a la incertidumbre de saber si lo podrá hacer o no.
Es él el que nos explica en primer lugar que una vez que Ávila entre en fase 1 los velatorios podrán volver a abrir sus puertas aunque, eso sí, subraya, con un máximo de diez personas por sala.
Y esto, lamenta Luis Álvarez, les supone un primer problema. «Resulta muy desagradable hacer de ‘policía’ en estas circunstancias», plantea el gerente de Isabelo Álvarez, al que le gustaría que todo el mundo pudiera despedirse de sus seres queridos en condiciones y que aprovecha para mandar su apoyo a quienes han perdido un ser querido durante estos días.
Pero ahora la situación manda y las normas dictadas por el Gobierno, insiste Luis Álvarez, señalan que sólo podrán ser diez las personas que puedan acceder a la sala.
Por este motivo, confía en la responsabilidad de los abulenses, sabedor de que sabrán cumplir con las normas impuestas. «Porque aunque a mí me gustaría dejar pasar a todo el mundo no puedo. Y si no cumplimos con ello, me pueden multar», plantea una realidad que quiere poner sobre la mesa.
Habla Luis Álvarez también del acceso a los cementerios. Y apunta que durante la fase 1 el campo santo municipal seguirá cerrado al público en general (es decir, para aquellos que, por ejemplo, quisieran ir a depositar unas flores en una tumba). Pero abrirá sus puertas a los entierros con un máximo de diez personas por celebración, la misma cifra que para los velatorios, cuando estos, eso sí, puedan ponerse en funcionamiento.
José Carlos Sánchez. Por su parte, José Carlos Sánchez aseguraba este jueves por la mañana a Diario de Ávila que seguían sin tener comunicación oficial sobre cómo deben trabajar a partir del próximo lunes. «La última noticia es que no pasamos aún a la fase 1, pero...», transforma su incertidumbre en puntos suspensivos.
Asegura que está en contacto con compañeros de otras funerarias y que todos se encuentran en la misma situación: expectantes y sin saber cómo deben actuar en estos momentos.
Pero para él, al igual que para Luis Álvarez, lo peor de toda esta situación es el dolor de las familias que no pueden despedir a sus seres queridos como debería hacerse. «Es un drama», plantea sin paños calientes José Carlos Sánchez, que se refiere al hecho de que estas personas, suman a la gran tristeza de una pérdida el no poder ver o abrazar a sus fallecidos. «Son situaciones muy tristes. Y es algo muy doloroso tanto para las familias como para nosotros», se despide.