Lujo para vencer la crisis

Agencias
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La pandemia lleva al histórico Hotel Sacher de Viena, que custodia la receta original de la famosa tarta, a recuperar los comedores reservados

Lujo para vencer la crisis - Foto: LEONHARD FOEGER

Para algunos negocios, el futuro se parece al pasado. Es el caso del histórico Hotel Sacher de Viena, que custodia la receta original de la famosa tarta y que, ante la falta de huéspedes por la pandemia, recupera ahora su tradición decimonónica de las chambres separées, pequeños comedores reservados que esta vez monta en las habitaciones.
John Lennon y Yoko Ono; el príncipe de Rainiero de Mónaco y Grace Kelly; Indira Gandhi, Thomas Mann, John F. Kennedy, Arthur Schnitzler, Ernest Hemingway, Jean Coctaeu o Isabel Allende son solo algunos de los muchos famosos que durmieron en una de sus 152 habitaciones y exclusivas suites.
Ahora, esas estancias plagadas de historia pueden ocuparse durante tres horas a cambio de consumir por un mínimo de 45 euros en un desayuno y de 75 euros para comer al mediodía o cenar. Los platos principales cuestan entre 24 y 32 euros y por una porción de la tarta Sacher hay que pagar 7,9 euros.
Lujo para vencer la crisisLujo para vencer la crisisFronteras aún cerradas, escasos vuelos y pocos turistas es el panorama que afrontan hoteles de todo el mundo, entre ellos los de Austria, en las próximas semanas, tras volver a funcionar bajo estrictas medidas sanitarias.
Algunos han decidido posponer su reapertura, otros compiten con ofertas especiales por atraer a los clientes y el Sacher, situado en el corazón de Viena, justo detrás de la célebre Ópera, optó por recurrir a su tradición de máxima discreción, una de las claves de su éxito desde su creación en 1876.
Los llamados separées eran 12 reservados del restaurante del Sacher «para los que querían reunirse, hablar y al mismo tiempo comer bien protegidos de miradas indiscretas», recuerda el gerente, Matthias Winkler. Hubiesen sido ideales ahora ante el riesgo de contagios y la exigencia de garantizar la distancia física, pero hace años que desaparecieron del lujoso hotel, que, por otro lado, afronta semanas con no pocas habitaciones desocupadas.
Lujo para vencer la crisisLujo para vencer la crisis - Foto: LEONHARD FOEGEREs en ellas donde ahora se ofrece la versión 2020 del resucitado separée. La idea es simple: colocar allí una mesa con una oferta especial de gastronomía y un discreto mayordomo, convirtiéndolas así en comedores exclusivos.
OFERTA LIMITADA. Un sinfín de mitos y leyendas rodean a los antiguos reservados de este histórico establecimiento que, con su combinación de extrema discreción y exquisitos manjares, sedujeron a la nobleza y aristocracia vienesa desde que abrió sus puertas el restaurante y hotel, fundados por Eduard Sacher, hijo mayor de Franz Sacher, el inventor del célebre pastel que lleva su nombre y que es hoy la tarta de chocolate más famosa del mundo entero.
Así lo atestigua la exitosa reapertura, el mes pasado, de la tienda desde donde se exporta a cualquier rincón del planeta el prestigioso postre de chocolate y albaricoque que está en el origen mismo del hotel. «La tienda ha recuperado el nivel de funcionamiento de antes y está de nuevo enviando la Sacher Torte (en cajitas de madera) a otros países», presume Winkler.