El Real Ávila se siente engañado

A.S.G.
-

La falta de campo alternativo para entrenar cuando no se puede usar el Adolfo Suárez, la reducción de la subvención o la total parálisis del proyecto de la Ciudad Deportiva desata el enfado encarnado

El Real Ávila se siente engañado - Foto: Isabel García

Crece deportivamente el equipo y crece el enfado, como dos vasos comunicantes según avanza una temporada en un Grupo VIII en el que el Real Ávila tiene la sensación de estar peleando contra algo más que contra sus rivales sobre el césped. «Que la gente sepa la realidad» dicen desde dentro de un club. Se han cansado en el vestuario, en los despachos  y en la grada, que desde hace años ve como las instalaciones de su equipo se degradan sin encontrar una solución.
La situación no es nueva, pero el detonante llegaba la pasada semana, cuando la meteorología impedía al equipo encarnado saltar al césped del Adolfo Suárez para entrenar por su mal estado. Ni en su campo ni en otro. «No nos han dado un campo alternativo. Si llueve no tenemos dónde ir» comentan desde el club en una semana en la que la visita al Atlético Bembibre se tuvo que preparar con un partido de fútbol sala, en el gimnasio y en la sala de vídeo. «Preparamos un partido entrenando un día y ahora cruzando los dedos para que no llueva o nieve, porque a la vuelta de la esquina tenemos un partido importante» explican desde el Adolfo Suárez.
El enfado del cuerpo técnico era evidente desde la pasada semana, en los futbolistas desde hace tiempo –consideran que el estado del campo está detrás de las numerosas lesiones– pero era desde los despachos desde donde se desataba la tormenta a través de las redes sociales. Le ponía voz Carlos González, su director deportivo. «En instalaciones tercermundistas, rompiéndonos la cara solos, pegándonos continuamente contra una pared y viendo cómo la gran mayoría disfrutan cuando nos va mal.. Así es como nos sentimos, un viejito de 96 años abandonado por su familia. Sólo le quieren 300 fieles» escribía en su perfil de Twitter. A partir de ahí, una vorágine de reacciones. Le acompañaron sus jugadores –Javi de Mesa subió la crítica con un «han pasado las elecciones y seguimos igual» dirigido directamente al partido que actualmente gobierna en el Ayuntamiento de Ávila, Por Ávila– y siguieron los aficionados.
No faltó la respuesta del propio Por Ávila –«Los problemas no se solucionan de un día para otro. El compromiso existe. Tiempo al tiempo»– o del propio portavoz del Equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de Ávila, José RamónBudiño. «Lamento tu malestar y (...) me sentaré con vosotros las veces que haga falta para buscar soluciones que, como sabes y por la situación que se conoce, no es fácil. Agradecido siempre por vuestra labor, sabes que siempre a vuestra disposición» decía en Twitter.
Redes sociales al margen, donde la tormenta fue evolucionando con el paso de las horas del martes, la realidad es que en el Real Ávila el enfado es más que evidente. «Esto es un tragar y tragar.Esto es un cúmulo de cosas» comentan en una temporada en la que, aseguran, la subvención municipal ha caído de los 23.000 a los 11.000 euros.
«De los nueve primeros equipos de la clasificación somos el único que no tenemos un campo de entrenamiento» señalan. «Esto no es un camino de rosas. Que la gente sepa lo que hay cuando se nos exige» explican en una temporada en la que una de las ‘condiciones’ que JonathanPrado ponía para su renovación estaba no sólo en la confección de la plantilla sino en las instalaciones.
«Necesitamos contar con un campo alternativo no sólo para que entrene el primer equipo, sino para la cantera, para que el Adolfo Suárez pueda descansar varios días a la semana» decía JónathanPrado el día de su renovación, en un mes de mayo marcado entonces por las elecciones. «Ojalá podamos contar con las ayudas de las instituciones que nos han estado prometiendo en el último mes» decía a la par Carlos González. Ahora desde el club encarnado se sienten engañados y utilizados. No es sólo las ayudas o las facilidades para contar con un campo de entrenamiento alternativo, es una solución a la famosa Ciudad Deportiva que era el pilar principal del proyecto y a la que no se le acaba de dar una solución. «De ese tema, de momento, no hay nada».