Paradores ofrece sus instalaciones para uso médico

E.Carretero
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La plantilla de los dos establecimientos abulenses, unos 150 trabajadores en total, está haciendo uso de 21 días de vacaciones generados en 2019 por exceso de jornada generada por la aplicación tardía de las 37,5 horas semanales

Paradores ofrece sus instalaciones para uso médico - Foto: Lola Ortiz

Al igual que está ocurriendo con muchos otros negocios, también Paradores ha decidido echar el cierre de momento, y mientras dure el estado de alarma decretado por el Gobierno, en todos los establecimientos que forman parte de esta cadena hotelera. Este cierre temporal implica lógicamente a las dos direcciones hosteleras con las que la compañía cuenta en la provincia de Ávila,  la de la capital abulense, con una plantilla de 98 trabajadores,  y el Parador de Navarredonda de Gredos, con 48 empleados, que cerraron al público a principios de esta semana, si bien ya el sábado había cesado la actividad en los restaurantes y cafeterías.
«Estamos atravesando un momento muy difícil para todo el planeta, una crisis en la que la salud se ha convertido en prioridad absoluta. Por eso, en coherencia con el estado de alarma decretado por el Gobierno de España, hemos cerrado Paradores con el objetivo de no contribuir a la propagación de la pandemia», ha explicado Óscar López, presidente de la red nacional, en un mensaje enviado a los Amigos de Paradores, donde pese a reconocer lo «doloroso» de esta decisión apunta que «lo más importante ahora es preservar la salud de nuestros clientes-la de ustedes-y la de los empleados de la compañía».
La empresa ha anunciado, además, que «todas las instalaciones de Paradores quedan a disposición de las autoridades para uso médico o para cualquier otra necesidad derivada del estado de alarma».  
En cuando a los clientes que tuvieran reservas para próximas fechas se reembolsarán o se cambiarán de fecha, asegurando en todo caso que de modo que ningún cliente perderá su dinero.
Pese al cierre de los 97 establecimientos de la compañía algunos empleados, los menos, lógicamente, siguen activos fundamentalmente de cara a  tareas de  mantenimiento de los establecimientos si bien la mayor parte de la plantilla ha dejado de acudir a su puesto de trabajo. Así, en este momento,  en el caso de Ávila solo hay siete personas trabajando, incluido el director. El resto de la plantilla, explican desde la compañía, tiene vacaciones pagadas pendientes de 2019, año en el que se generaron 15 días laborables de exceso de jornada, lo que son 21 días naturales al contar los fines de semana,  por la aplicación tardía de la jornada de 37,5 horas semanales que debió comenzar a aplicarse desde el 1 de enero. La medida se ha acordado con los representantes de los trabajadores, con los que la dirección de Paradores está «en diálogo permanente» con el objetivo de «minimizar el impacto de las medidas en el empleo durante este tiempo excepcional». De hecho, la dirección de Paradores «agradece enormemente el excelente clima de diálogo social en este momento tan complicado, así como el gran compromiso de todos los empleados» de la red.