Dos semanas convulsas

S. González
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Igea se encontró con un numeroso grupo de militantes en la calle, que le jalearon y al cual tuvo que dirigir unas palabras. - Foto: Miriam Chacón (Ical)

La batalla mantenida por Silvia Clemente y Francisco Igea, con dos modelos de proyecto casi antagónicos, deja heridas en el partido. El secretario de Comunicación, Pablo Yáñez, ha sido el primero en dimitir

Ciudadanos ha vivido un auténtico terremoto en poco más de dos semanas con un proceso de primarias que ha convulsionado la formación naranja y ha dividido a sus militantes en dos bloques. La presencia de Silvia Clemente como el ‘fichaje’ estrella de la cúpula nacional, tan sólo tres días después de abandonar su militancia en el PP dando un portazo y dimitiendo como presidenta de las Cortes, levantó ampollas y provocó la entrada del diputado vallisoletano, Francisco Igea, en la carrera por ser el candidato a la presidencia de la Junta de Castilla y León.
Clemente, habilitada por el comité ejecutivo nacional para participar en el proceso como independiente, se presentó en la sede naranja arropada por el número dos de Rivera, el secretario general de la formación, José Manuel Villegas, quien respaldó personalmente a la exdirigente popular. Desde entonces, numerosos cargos públicos y orgánicos autonómicos se pusieron del lado de la ‘favorita’ de Madrid. Casi toda la ejecutiva regional y todo el grupo parlamentario en las Cortes, con la excepción de Manuel Mitadiel, estuvieron con Silvia Clemente desde el inicio.
Todo ello, sin embargo, no echó para atrás a Francisco Igea, que ha luchado contra viento y marea para convencer con unos valores de «regeneración y libertad» que no encontraba en su oponente, con más de dos décadas ocupando cargos públicos en Junta y Cortes.
Aunque cinco candidatos iniciaron el proceso de primarias, en el que no se requiere presentar ni ningún aval para ser aspirante, en pocos días se quedaron en tres. No obstante, los dos favoritos eran Igea y Clemente, con dos proyectos muy diferenciados y con estrategias también muy distintas.
La dirección nacional y la autonómica preferían la victoria de la exdirigente popular, ya que consideraban que su experiencia política y de gestión aportaba mucho valor a Ciudadanos por sus expectativas de convertirse en un ‘partido llave’ para la formación de gobierno en Castilla y León. Tanto Villegas como Juan Carlos Girauta o Miguel Gutiérrez, dirigentes nacionales que acudieron a apoyar a Silvia Clemente durante la campaña, pusieron de relieve esto que puede resultar un flanco débil para la formación.
Francisco Igea, por su parte, asumió desde el principio la defensa de los valores que ha proclamado Ciudadanos en los últimos años, la regeneración democrática, la libertad, la lucha contra el clientelismo, en definitiva cualidades que no veía en su oponente, según defendió en todos sus actos, siempre abiertos al público y a los medios de comunicación, en contraste con el silencio informativo autoimpuesto por Clemente durante toda la campaña.
Aunque ninguno de los aspirantes ha utilizado la ‘guerra sucia’ ni hubo descalificaciones entre ambos, la disputa ha generado una división entre los militantes de Ciudadanos y deja heridas en el partido.

24 horas de infarto.

El sábado a primera hora de la tarde parecía confirmarse que la presión de la cúpula y el apoyo de los cargos públicos había inclinado la balanza a favor de Silvia Clemente por tan solo 35 votos.
Igea dio la cara, aunque con una sonrisa de decepción, y nada sospechaba de lo acontecido. Ni 24 horas después, un recurso ante «irregularidades evidentes» dejaba al descubierto que algo no había ido tan bien en un sistema de votación telemático que duró 24 horas.
La comisión de garantías rectificó ayer y finalmente, Igea se convirtió en el candidato por 47 votos de diferencia, después de anular 82 que no se pudieron identificar. Silvia Clemente, igual que el día anterior cuando le dieron ganadora, tampoco dio la cara y envió un comunicado felicitando al ya candidato.
La primera víctima de todo este tsunami ha sido el secretario autonómico de Comunicación en Castilla y León, Pablo Yáñez, que ayer anunció su dimisión de todos sus cargos en el partido tras haber «avalado, apoyado y defendido» la incorporación de Clemente como  aportadora de «talento, experiencia y capacidad de gestión».
En los próximos días puede que se anuncien más dimisiones, aunque esta victoria de Igea también permite dar marcha atrás a dos ediles, una en Burgos y otra en Salamanca, que habían anunciado su marcha de Cs tras conocer la inicial victoria de Clemente.