Mascarillas, de necesidad a tendencia

EFE
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Más allá de ser indispensables para hacer frente a la pandemia, estos productos se han convertido en la gran apuesta del sector de la moda, que confecciona atractivos diseños no exentos de protección

Mascarillas de necesidad a tendencia - Foto: PIROSCHKA VAN DE WOUW

«El vestido es la expresión de la sociedad», decía el escritor Honoré de Balzac, una frase que ahora toma fuerza cuando todo el mundo utiliza la mascarilla sanitaria para hacer frente a la pandemia mundial provocada por el coronavirus. Y así, ese trozo de tela que se encarga de cubrir nariz y boca está pasando de ser una necesidad a tendencia.
Más allá de ser un elemento indispensable para protegerse de la crisis sanitaria, la mascarilla está comenzando a captar el interés de las compañías de moda que se decantan por presentar una multitud de versiones atractivas, simpáticas y optimistas; algunas, incluso, se atreven con los modelos de alta gama, de lujo.
Frivolidades aparte, ¿se convertirá la mascarilla en un nuevo complemento de moda?. «Sí, absolutamente», señala el diseñador alicantino Yvan Andreu, quien ha creado una mini colección para que sus clientes se sientan «guapos y modernos en un momento en el que debemos extremar las precauciones higiénicas».
Mascarillas de necesidad a tendenciaMascarillas de necesidad a tendencia - Foto: MIKE BLAKELas mascarillas están confeccionadas con tres capas de tejidos, son repelentes al agua e «incluyen un bolsillo para poder introducir un filtro protector y así reforzar la filtración del aire», añade Andreu, quien detalla que ha estado diseñando tres líneas.
La primera, elaborada con algodón 100 por cien orgánico. La segunda está confeccionada con neopreno en dos tonos, verde y beis, y rematada con charol negro. La tercera, es más exclusiva, está realizada con charol irisado, «con cierto aire fetichista», apunta Andreu.
Mientras las autoridades sanitarias han estado debatiendo sobre el uso obligatorio o no de las mascarillas, el mundo de la moda ha ideado diseños atractivos con alma solidaria. Marina Conde, directora creativa de La Condesa, no ha parado de confeccionarlas. Todo comenzó el pasado 20 de marzo cuando escribió en Instagram: «¡Si se cree ese bicho que por llevar corona nos va a intimidar, no sabe con quién está tratando!».
Todo un desafío que le ha conducido a fabricar modelos reutilizables lavables, con filtro de algodón estampadas o lisas y «por cada uno que se compre, dono otra», cuenta esta diseñadora en sus redes sociales.
También solidario se ha mostrado Fernando Claro quien ha diseñado una mascarilla de higiene con el objetivo de recaudar fondos «para contribuir con el primer ensayo clínico aprobado por la Agencia Española del Medicamento, el que podría ser el primer ensayo clínico capaz de frenar la transmisión de la COVID-19».
Por su parte, Juan Carlos Pajares comenzó donando 50 mascarillas, y ahora todo el dinero que recauda lo envía a las plataformas de crowdfunding oficial para recursos sanitarios.
Juana Martín ha ideado unas mascarillas con propiedades antibacterianas, antifúngicas, además son repelentes a los líquidos y transpirables, unos modelos reutilizables en los que ha impreso su sello flamenco.
Con algodón cien por cien orgánico, estampado con lunares blancos y fondo negro, estas mascarillas «resisten un mínimo de cinco lavados a 60 grados manteniendo el 100 por cien de protección», relata la modista cordobesa.


Para los más pequeños

A estos diseños se suman otros de talla más pequeña para niños entre tres y seis años, y para los mayores de nueve a 12 años. En esta misma línea, la empresa Mr Bro impulsa la venta de mascarillas solidarias para los más pequeños. «Una protección que ha venido para quedarse», advierten desde el negocio gallego, que destina el 30 por ciento de cada venta a la confección de nuevas mascarillas, donadas a diferentes farmacias para que se repartan entre familias vulnerables.
Este accesorio se ha instalado en nuestra vida y gran parte de la sociedad ha apostado por modelos coloristas, vitales y menos aburridos.