Los quintos de Mijares 'dan la talla'

E.C.B
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Fin de semana de grandes celebraciones con el festejo del pañuelo, el encendido de la hoguera en la plaza, la 'talla' de los quintos en el Ayuntamiento y 'La Vuelta'

Los quintos de Mijares 'dan la talla'

Llegó el segundo fin de semana de marzo y con él la fiesta grande de los quintos en Mijares. Una celebración que todos los mijariegos tienen muy presente, pero sobre todo aquellos que cumplen la mayoría de edad, este año doce chicos y siete chicas: Álvaro Parra, Ángel González, Alejandro Quero, Pedro Belinchón, Óscar Arriero, Pablo Robles, Jesús Ruiz, David Martínez, Javier Pelayo, David Muñoz, Raúl Garrido, Pablo Sánchez, Míriam Núñez, Irene Escudero, Patricia González, Paula Ordóñez, Lydia de la Cruz, Inés Fernández-Cron y Lucía Herranz.
Ya el viernes tuvo lugar la fiesta del pañuelo, con una misa en la iglesia en honor a los quintos, que cantaron la ronda a la Virgen de la Sangre, patrona de la localidad, y la pusieron un pañuelo como símbolo de devoción y admiración, para que les proteja en su vida adulta y les ayudara a que todo saliera bien durante su fiesta.
El sábado, a las 20,30 horas, los quintos encendieron la hoguera en la plaza, aunque numeroso público que no quiso perder la oportunidad de disfrutar de este espectáculo de fuego que se eleva por encima de las casas. Pero ahí no acabó la fiesta, pues la celebración continuó durante toda la noche con el baile amenizado por la orquesta Venecia.
Los quintos de Mijares 'dan la talla'Los quintos de Mijares 'dan la talla'Y ayer, a las 11,30 horas, llegó el esperado momento de ‘la talla’, en el que los quintos, como manda la tradición, entonaron a la puerta del Ayuntamiento un viejo cantar: «En medio la plaza estamos, esperando a que nos llamen para subir a la talla a ver el quinto que vale». En el interior del Consistorio se tomaron las medidas de altura, peso y perímetro de tórax a cada uno de los jóvenes, a los que se les preguntaba si padecían alguna lesión o enfermedad que les impidiera ir al Servicio Militar. Junto a ellos permanecieron familiares y vecinos mientras el secretario municipal les declaraba aptos o no y rellenaba el documento que en tiempos se enviaba al Ejército y que hoy es conservado en los archivos municipales.
Tras la talla, los quintos, familiares, vecinos y visitantes se acercaron a la iglesia acompañados por las chicas que ese año también cumplían la mayoría de edad para asistir a la misa en su honor, a cuya conclusión comenzó lo que los mijariegos conocen como ‘La Vuelta’, en la que tanto los lugareños como los visitantes recorrieron las casas de los quintos donde fueron invitados a degustar un vino añejo y las típicas rosquillas, así como distintos tipos de tortillas y aperitivos.


Los quintos de Mijares 'dan la talla'
Los quintos de Mijares 'dan la talla'