«En pista corres solo, pero en boxes somos muchos»

A.S.G.
-

Víctor Rodríguez, que este año se estrenaba en el Mundial Supersport 300 con una Kawasaki Ninja 400, se quedó sin debutar. «Tengo la sensación de que este año no vamos a correr» vislumbra ante la situación del mundo del deporte con el COVID-19

«En pista corres solo, pero en boxes somos muchos»

Se quedó a las puertas del debut, en Jerez, donde ya se encontraba para comenzar la temporada del Campeonato del Mundo Supersport 300. Temporada de estreno para el piloto abulense Víctor Rodríguez (19 años), que la afrontaba con ganas de mucho ante sí y ante los demás. «Ni en 2018, cuando fui subcampeón de la European Talent Cup o campeón del BSBera tan bueno, ni en 2019, cuando apenas  pude correr, era tan malo». Tenía ganas de revancha el abulense en un 2020 en el que logró abrirse hueco en el World SSP300, que camina de manera paralela en Europa a Superbikes. Los primeros test sobre su nueva Kawasaki Ninja 400 del equipo italiano 2R Racing fueron en positivo. «Estaba contento. Había cosas que pulir, está claro, pero me habían acogido muy bien en el equipo» comenta el abulense que ahora, ya en casa, entre ejercicios físicos y los estudios empieza a ver complicado que llegue ese debut.
De momento no hay ninguna información oficial que hable de temporada en blanco. Es más, la temporada, al menos en su categoría, ha buscado reorganizarse. Jerez y Assen, las primeras pruebas, se movieron a noviembre. Pero con el paso de las jornadas empieza a ponerse todo cuesta arriba. Imola ya se ha cancelado por falta de fechas y Donington Park, en el mes de julio y que se había marcado como posible inicio del campeonato, ya se ha desmarcado de tal posibilidad, como Oschersleben, en Alemania. El calendario no deja mucho margen. «Tengo la sensación de que este año no vamos a llegar a correr.Algunos equipos ya se están moviendo con miras a 2021» empieza a insinuar Víctor Rodríguez ante los acontecimientos.
Aunque parezca lo contrario, hay mucho más contacto de lo que parece en el motociclismo. «Es verdad que nosotros corremos solos sobre la moto, pero cuando llegas al paddock, a boxes, somos mucha gente» recuerda. El año pasado, en el Mundial Júnior de Moto3, su escudería movilizaba a 35 personas. «Se mueve mucha gente y mucho dinero. Hay preocupación en el sector», apunta. En su caso se reconoce tranquilo. Parece que su continuidad en el equipo y la categoría de cara a 2021 están prácticamente confirmados. «Quien me ayuda en todo esto me ha dado tranquilidad», pero no oculta que en un deporte con tantos patrocinadores esta crisis puede ser muy dura.
De momento, y a la espera de acontecimientos, Víctor se mantiene en forma y con la moral alta por lo que fueron sus primeros pasos sobre la moto, por cierto, en Italia y en  vísperas de la crisis. «Yo estaba cerca de Roma. Es verdad que no me acerqué al norte, pero allí no se vivía con preocupación, no veías mascarillas... Como todos, pensamos que esto iba a ser menos». Pero todo ha cambiado. «Empiezo a pensar que no es que no vaya a correr un mes, es que a lo mejor no corro en todo el año».

 

El 2019 debía ser su año y fue una temporada aciaga

El 2020 llegaba como un año para olvidarse de lo de atrás, para poner tierra de por medio con un 2019 en el que Víctor Rodríguez apuntaba a todo y acabó por bajarse de la moto. Fue un cúmulo de circunstancias. Llegaba el 2019 para el piloto de Piedralaves repleto de ilusiones tras un 2018 en el que fue campeón del BSB y subcampeón de la Talent Cup. Y lo hacía debutando en el Mundial Júnior de Moto 3 y de nuevo compitiendo en el Campeonato Británico de Velocidad. Si en el primero se quedó sin presupuesto y sin moto, en el segundo sin equipo, que desapareció. Y todo ello con una caída de por medio y una fractura de mano. Fue un año duro, pero 2020 llegaba con ganas y las primeras sensaciones así habían sido. Se encontraba cómodo con la moto y con el equipo.