El secreto de las empresas 'unicornio'

Carlos Cuesta (SPC)
-

El modelo de sociedad más dinámico y de mayor revalorización se basa en plataformas que en solo 10 años desde su fundación se cotizan por encima de los 1.000 millones de dólares con crecimientos disruptivos

El secreto de las empresas 'unicornio'

Hasta noviembre de 2013 nadie había puesto nombre a un tipo de compañías que habían irrumpido con fuerza en el mercado, alcanzado un valor superior a 1.000 millones de dólares en menos de 10 años sin cotizar en Bolsa. Los economistas acogieron el término empresas unicornio que la inversora de capital riesgo Aileen Lee había empleado para estas firmas basadas en la economía disruptiva. Un modelo que se caracteriza por registrar crecimientos exponenciales muy alejados de los pequeños porcentajes de las sociedades tradicionales.
El concepto unicornio se le compara con la fantasía de animales mitológicos aplicado a una actividad emprendedora que resulta difícil de alcanzar, pero no imposible, en un mercado globalizado como el actual que funciona con gran rapidez y que basa su estrategia en llegar de forma directa al cliente.
En su mayor parte, se trata de sociedades vinculadas con el sector tecnológico y que coincide con la era de Silicon Valley en Estados Unidos, cuando iniciativas como, por ejemplo, Facebook, Google, Amazon o Apple dan un salto vertiginoso que conquista el mercado mundial.
Así, entre los años 2000 y 2013 se contabilizaron medio centenar de empresas unicornio de software dirigidas por profesionales muy jóvenes, en general de entre 30 y 35 años, con una gran formación universitaria y una visión muy innovadora de lo que debe ser el ámbito empresarial moderno. Son negocios orientados al comercio electrónico a través de internet y a un consumidor de servicios online. 
El desarrollo de las corporaciones start-ups se expande en un nuevo entorno revolucionario facilitado por las redes sociales que aprovechan una tecnología nunca antes aplicada y cuya efectividad supera todos los límites de las multinacionales más innovadoras del mercado convencional. 
Son industrias que conocen muy bien a su público objetivo, saben lo que quiere y cómo ofrecérselo. De este modo, obtienen su confianza y consiguen un gran número de clientes en poco tiempo y una gran rentabilidad económica.

 

Voces críticas

Las unicornio son tan deseadas como los animales mágicos de los que toman su nombre, pues en ellas está la semilla de los nuevos Google y Facebook que surgirán en el futuro. La mayor parte de ellas participa en sectores como internet, salud, ocio, tecnología..., y se encuentran en EEUU, seguido de China y, en menor medida, en Europa.
Entre los más críticos, Forbes sostiene que el valor de las firmas unicornios está inflado y que sus inversiones son especulativas sin que exista una certeza en lo que respecta a su desarrollo futuro.
En este contexto, España ha colocado a cuatro de sus más prometedoras start-ups entre las 50 empresas europeas de capital privado con un mayor crecimiento. La primera de ellas, AlienVault, es una industria madrileña dedicada a la seguridad informática que triunfa en Silicon Valley. Le sigue Scytl que es líder mundial en tecnología electoral, luego va Wallapop que es conocida por la compraventa en internet y, por último, Carto, que ofrece en EEUU un producto como es el mapping y los gráficos basados en datos de geolocalización.
El futuro de un país se medirá bajo los parámetros de cuántas empresas unicornio ha creado y si su estructura emprendedora es capaz de generar este tipo de plataformas con profesionales eficientes que dan soluciones sencillas de todo tipo, tanto a empresas como a particulares. 
En la zona euro, Gran Bretaña domina este mercado de plataformas digitales disruptivas seguido de Alemania, Francia y, en cuarto lugar, está España. Las pioneras fueron Global Fashion Group que nació en el Reino Unido en 2014 y se dedica al porte de productos que los clientes compran a través de internet, la alemana Delivery Hero especializada en llevar comida a domicilio, la sueca Spotify de contenidos musicales, la francesa Blablacar que capta compañeros de viaje que comparten gastos, o la escocesa Skyscanne que oferta vuelos muy económicos.
Pese a las dificultades para que surja una compañía unicornio, el nuevo modelo económico mundial propicia que cada día haya más.