El PP acusa a Sánchez Cabrera de fraude democrático

L.C.S
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El PP acusa a Sánchez Cabrera de fraude democrático - Foto: David Castro

Carlos García critica que el presidente de la Diputación siga cobrando un sueldo público para promocionarse, le pide que dimita y no descarta una moción de censura

El presidente del Partido Popular de Ávila, Carlos García, ha acusado a Jesús Manuel Sánchez Cabrera de cometer un «fraude democrático» al anunciar su pase al partido Por Ávila y seguir al frente de la Diputación Provincial. García ha pedido que, «por coherencia», Sánchez Cabrera presente «su dimisión» y ha criticado que tanto el presidente de la institución provincial como sus colaboradores más directos sigan cobrando un sueldo público con el que «promocionarse electoralmente», y no ha descartado una moción de censura para quitar a Cabrera de la Presidencia de la Diputación, algo que «valoraremos próximamente porque todos los escenarios están encima de la mesa y se valorarán en su justa medida al cabo de los próximos días». A este respecto, el presidente del PP de Ávila aseguró que «a la hora de plantear esa moción debe haber una mayoría cualificada», que al día de hoy el grupo popular no parece tener en la Diputación.
Arropado por un centenar de simpatizantes y afiliados, y también por varios cargos como el secretario general del partido, Juan Pablo Martín; la coordinadora general y candidata a la Alcaldía de Ávila, Sonsoles Sánchez-Reyes; el senador Miguel Ángel García Nieto; el delegado territorial de la Junta, José Francisco Hernández Herrero; el vicesecretario de Política Municipal del PP de Castilla y León y teniente de alcalde del Ayuntamiento, Héctor Palencia; el portavoz del partido, David Beltrán; alcaldes y la mayoría de los diputados provinciales, García mostró su «respeto» por la decisión de Sánchez Cabrera de causar baja en el PP, que conoció por un mensaje de whatsapp, aseguró, una decisión que «parecía tomada de antemano y que no ha sido una sorpresa para nadie».
Lo que dijo no respetar Carlos García fue que junto con esa decisión de darse de baja en el PP, Sánchez Cabrera no presentara también «su inmediata dimisión como presidente de la Diputación Provincial y mantener no solo el acta de diputado, sino la Presidencia al tiempo que anunciaba su pase al grupo de diputados no adscritos», algo que a juicio de García, «abre una crisis institucional muy grave que los abulenses no merecen y ninguno de los municipios de Ávila tampoco, y cuya responsabilidad es única y exclusivamente suya».
El presidente del PP de Ávila recordó el apoyo de los abulenses a su partido en 2015, con 193 alcaldías y 853 concejales, que fueron los que «con sus votos pusieron a 14 diputados del PP al frente de la institución provincial» y los que permitieron que el presidente de la Diputación lo fuera «porque fue elegido concejal por el Partido Popular, y si hoy su conciencia le pide abandonarlo, esa misma conciencia le debería obligar a entregar su acto de diputado o por lo menos que dimita como presidente de la Diputación. Ese es el único mandato al que debería mantenerse fial, al de los abulenses», porque para Carlos García, «ser candidato a la Alcaldía de Ávila por un partido y mantener la presidencia de la Diputación a la que pudo acceder única y exclusivamente gracias a los votos obtenidos no por él, sino por el Partido Popular, es un fraude democrático que los ciudadanos deben conocer y valorar».
desvío de recursos. Carlos García comentó la libertad de Sánchez Cabrera de hacer, «como otros cargos de este partido, un ejercicio de transfuguismo para subirse al carro de otras aventuras que les garanticen colmar sus ambiciones personal aún a costa de enterrar su historial y credibilidad política», pero «a lo que no tiene derecho», dijo, «es a engañar o traicionar la voluntad democrática de los abulenses y aprovecharse se los recursos públicos de una institución y hacerlo para presentarse a la Alcaldía de la ciudad de Ávila. Utilizar esos recursos que deben estar a disposición de los pueblos para fabricarse una candidatura y una campaña a la Alcaldía de Ávila no parece desde luego ni ético, ni coherente, ni reivindicativo, ni regenerador, ni para dar lecciones a nadie».
García acusó a Sánchez Cabrera de provocar hace cuatro años «otra crisis de indiscutible gravedad», ante la que el PP mantuvo «su compromiso con Ávila y la estabilidad política», por lo que en estos momentos «lanzamos a la sociedad abulense un mensaje de firmeza democrática, responsabilidad y defensa del interés general frente a quienes presentan sus estrictos intereses personalistas como un valor político que debe ser asumido por los demás como auto de fe».
«Tenemos la responsabilidad de que los impuestos que pagan los abulenses, hasta el último céntimo,  no sirvan para colmar las ambiciones personales y la campaña electoralista de quienes les da la espalda para presentarse a la Alcaldía de la capital», aseguró Carlos García, que negó que el PP fuera un partido acomodado, pero «sí orgulloso de pertenecer a un proyecto regional y nacional en el que la ética, la lealtad, la honestidad, la humildad, la honradez y la coherencia son valores que forman parte de nuestra realidad, sobre todo como cargos públicos»”.
Frente a «aventuras o hipótesis», el PP de Ávila, dijo su presidente, ofrece «un valor seguro con visión nacional y regional, reivindicativo con personas válidas y de ilusión, que sea referencia de los abulenses que huyen del populismo, la demagogia y el extremismo».
El presidente del PP de Ávila defendió al presidente nacional, Pablo Casado, de las críticas de Sánchez Cabrera y planteó la posibilidad dejar el puesto de vicepresidente primero de la Diputación, «otra de las decisiones que se conocerán en los próximos días», pero dejó claro que su partido trabajará en la institución provincial para que «todas aquellas subvenciones y todos los fondos públicos lleguen a todos y cada uno de los rincones de la provincia» frente a «una persona que ha dicho que va a estar hasta el último día trabajando por los pueblos, pero lo que no se ha dicho es que lo hace por su propio beneficio y hacer su campaña electoral».