El Gobierno de Italia entre las cuerdas

Agencias
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El debate sobre la regularización de miles de migrantes fractura la coalición de Conte, que podría acabar mermada

El Gobierno de Italia entre las cuerdas - Foto: PALAZZO CHIGI PRESS OFFICE

A la crisis sanitaria que se vive en Italia, donde ya empiezan a dar los primeros pasos hacia la desescalada, se le podría sumar otra política. Y es que los partidos que forman la coalición de Gobierno se mostraron ayer divididos por la posibilidad de regularizar a cientos de mies de migrantes en plena pandemia. Una opción ante la que la ministra de Agricultura, Teresa Bellanova, amenazó con dimitir si no se lleva a cabo. «No es una batalla por el voto, estas personas no votan. Si (a regularización no sale adelante, me pensaré mi permanencia en el Gobierno», amagó Bellanova, de la plataforma Italia Viva liderada por el ex primer ministro Matteo Renzi. 
La ministra, consciente de que la medida puede resultar impopular en el país, avisó de que los migrantes «son fundamentales para sacar adelante algunos sectores» como la agricultura.
Su temor es que esta temporada se desperdicien grandes cantidades de frutas y verduras en los campos por la falta de mano de obra, ya que no han llegado a Italia los jornaleros extranjeros por el cierre de fronteras derivado de la pandemia de coronavirus.
En los últimos días trascendió que el Ejecutivo liderado por Giuseppe Conte planea regularizar a cientos de miles de sin papeles -unos 200.000- para suplir esa carencia de mano de obra, combatir la economía sumergida y la explotación y controlar la propagación del coronavirus.
Bellanova propone otorgar a los migrantes que trabajen en el campo o en labores domésticas un permiso de residencia en Italia temporal, durante seis meses, ampliable otro medio año, para que puedan ser contratados y disfrutar de garantías. «Permitamos trabajar de forma regular a las personas sin permiso de residencia que se encuentran en Italia, de lo contrario las empresas dejarán marchitar los productos», defendió.
No obstante, estos planes han dividido al Gobierno de Giuseppe Conte: por un lado están a favor de la regularización el Partido Demócrata de Conte (PD, centroizquierda), Libres e Iguales (LeU, izquierda) e Italia Viva (IV, centroizquierda). En el otro lado está el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S), mucho más cauto y que rechaza tajantemente una sanatoria o regularización masiva de inmigrantes, tal y como adelantó su líder y viceministro de Interior, Vito Crimi.
Este rechaza especialmente la concesión de permisos de residencia temporales porque cree que no acabaría con el trabajo en negro.
Bellanova estudia este proyecto junto a la titular de Interior, la independiente Luciana Lamorgese, con el ministro para el Sur, Beppe Provenzano, del PD, y la de Empleo y Política Social, Nuncia Catalfo, del M5S.
A pesar de esta fractura en la coalición, Conte se mostró «seguro» de que el Ejecutivo conseguirá terminar la legislatura en 2023. «Creo que las fuerzas de la mayoría son todas consecuentes de la gran responsabilidad que tenemos a ojos del país», sostuvo.
Además, descartó que, en caso de que se rompa el Gabinete, se reedite una alianza con la Liga, aunque al frente del partido ultraderechista estuviera el gobernador de Veneto, Luca Zaia, una de las figuras emergentes en la actualidad. «La experiencia con la Liga ya la he vivido. Ya es suficiente», replicó.