Calderón y el escudo pueden más que el Astorga

A.S.G.
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Real Ávila
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Atlético Astorga
El Real Ávila ofrece una buena imagen ante un Astorga anulado por los de Jonathan Prado. De nuevo Calderón demostró su idilio con el gol en un encuentro que los encarnados pudieron sentenciar. Otra vez un penalti fallado

Calderón y el escudo pueden más que el Astorga - Foto: Isabel García

El Real Ávila se encomendó a su escudo, a su compromiso y a la calidad que siempre han tenido para considerarles una plantilla de playoff pero que no siempre han sabido sacar por una ‘mala cabeza’ que les ha dejado fuera de los mismos. Porque los mismos que perdieron ante el Bupolsa, Tordesillas, Salamanca B, Júpiter Leonesa B o Becerril son los que vencieron al Numancia B,Cristo Atlético, Segoviana o Atlético Astorga, al que anularon  totalmente cuando los de Miñambres llegaban lanzados y en plena persecución de la cuarta plaza. Venían con el cuchillo entre los dientes pero salieron tocados y hundidos de un Adolfo Suárez que se les resiste. Donde ya se despidieron el año pasado de pelear por los playoff, dijeron adiós a buena parte de sus opciones –«nos deja tocados. Nos costará más a partir de hoy» reconocía Miñambres– esta temporada tras una tarde en la que los encarnados fueron todo aquello que se les espera pero tantas veces renunciaron a ser.
La tarde era delicada tras una semana demasiado abrupta para quien ha perdido dos partidos seguidos.  Pero no hay nada que no mejore con la alegría del gol. Rubo era el máximo realizador, pero Calderón es el más eficiente. Lo demostró cuando tenía que vivir de las migajas esperando su oportunidad y lo volvió a hacer abierto el buffet de la titularidad. Mojó ante el Júpiter Leonesa cuando la fiebre dejó a Rubo en el banquillo y no esperó a que nadie echara de menos al madrileño en la visita del Astorga. La espantada de Rubo le ha dejado vía libre para ser titular y el ecuatoriano no faltó a su cita. Ocho minutos jugados y 1-0 en el marcador. Porque el nuevo ‘9’ del equipo no dudó en pedirse el primero cuando Moreira centró al área desde el lateral. Llegó mordido el balón, botó en el césped pero el ecuatoriano olió sangre para lanzarse en plancha y, con la coronilla, desviar el cuero al palo largo, donde no la esperaba Raúl. Ni él ni nadie. Ni siquiera un Astorga al que la jugada le llegó a pie cambiado mientras miraba si Taranilla, sobre el césped, conseguía recuperarse.
Se recuperó el ‘8’ y recuperó el balón el Astorga, aunque en el marcador ya miraba el 1-0. Se durmió el Real Ávila, que perdió fuelle y fuerza. Se hizo con el ritmo el equipo de Miñambres, que no terminaba de verlo claro. Ni Amador, que se encontró con los guantes de Alberto, ni José Manuel, que no encontró portería, metieron dudas a un Real Ávila que acarició el segundo –minuto 26– en una jugada rocambolesca. La peleó Calderón en una banda, que no da por perdido nada, la continuó en la contraria Rubén Ramiro, que habilitó a Edu López, y el lateral entró en el área para lanzar el pase de la muerte. La desvió Raúl hacia su portería, caminó el balón sobre el alambre de la línea de gol y Manu Moreira y Calderón se lanzaron a rebañar el 2-0. Fue más rápido Uña, que despejó con todo. Ymientras las miradas se centraron en el área astorgana, en el centro del campo se montaba la tangana. Chocaron sus cabezas, se empujaron con el pecho y Rivera García mostraba amarilla a Javi Amor y Domingo. Había cuentas pendientes. Santín y Garretas se tomaron las matrículas. El Ávila se jugaba el orgullo y los astorganos los playoffs. Ya se quedaron sin ellos la temporada pasada en el Adolfo Suárez y pasada la primera media hora de juego revivían la pesadilla.
Dominaba el balón el Astorga, pero manejaba as ocasiones el Real Ávila, cómodo en su faceta. Agazapado y a esperar. Especialmente Rubén Ramiro, de enganche y de todo. Acompañó a Calderón como doble pareja y dio un paso atrás cuando vio la oportunidad. Salió de la marca de Jordan, se hizo el espacio y asistió con el exterior de la bota a Manu Moreira –minuto 34– que no pudo superar a Raúl en el mano a mano. Ya se le había visto a Raúl y hubo que esperar para ver a Alberto al borde del descanso para salvar el 1-0. Porque a saque de un córner Gonzalo remataba totalmente libre de marca en el segundo palo. Sorprendió a todos pero no a Alberto, que reaccionó como un gato. Se revolvió para desviar primero y blocar en segunda instancia. Se quedó con la miel en los labios el Astorga y perdonó el Ávila el 2-0 cuando el árbitro ya se llevaba el silbato a la boca. Falló Raúl en una cesión. Golpeó al aire, dejó el balón suelto y Calderón se lanzó a tumba abierta. Cogió el balón, lanzó el pase atrás y Rubén Ramiro remató sin portero. Despejó la defensa. Seguía vivo el Astorga.
La segunda mitad no fue muy diferente. Seguía el Real Ávila cómodo en su papel y el Astorga demasiado nervioso por un partido que podía dejarle demasiado lejos delNumancia B. Se precipitaba el equipo de Miñambres como se precipitó Javi Amor –minuto 56– cuando un saque de Raúl se convirtió en pase de gol para el ‘10’.No despejó la defensa y le llegó el cuero al visitante, que ejecutaba la volea según botaba el cuero. Se marchó alto. Quería meter el Astorga a los encarnados en campo propio y quiso Jonathan cambiarle el paso al partido. Se marchó Moreira, entró Ortiz y buscó más el balón el equipo encarnado, que siguió llegando al área rival –disparo de Rubén Ramiro– sin encontrar la sentencia al partido. Porque los encarnados estaban jugando bien ante un Astorga anulado, incapaz de someter a los del Adolfo Suárez, que empezaba a ver cada vez más cerca los tres puntos. Tuvo en sus botas Peli poder asegurarlos. De nuevo de penalti y de nuevo al río. Jordan –minuto 79– se comió el regate de Javi de Mesa en el área y se llevó el balón con la mano. Tan claro que nadie lo protestó ni lo dudó, comoPeli para pedir la responsabilidad. Pero de nuevo la maldición de los encarnados se prolongó. Y de nuevo en la portería que mira al río Chico, donde tantas veces se han quedado heladas las ilusiones encarnadas. Peli la mandaba a las nubes.
El fallo y la entrada de Roberto Puente fueron el aliciente que necesitaba el Astorga para apurar los últimos minutos.La ocasión de Santín, que no creyó que fuera posible, fue la más clara. El centro al ‘9’ era un caramelo a la puerta de un colegio. Santín entró solo al remate en el área pequeña, pero no saltó a por el balón, que se marchó, como las opciones de su equipo.

 

Jonathan Prado
Entrenador del Real Ávila
«Las sensaciones han sido mejores que otros días»

«Nos ha venido bien adelantarnos tan pronto para imponer la idea que queríamos» comentaba JonathanPrado sobre un duelo que dejó sensaciones «mejores que las de otros días. Nos teníamos que reponer de las dos derrotas. Cuando pierdes lo ideal es jugar con un equipo como tú, tiene un factor emocional.El único pero, que nos ha faltado cerrar el partido».

Miguel A. Miñambres
Entrenador del Astorga
«He visto prados de vacas con mejor césped que el Adolfo Suárez»

«Nos costó llegar a situaciones de remate. Esta derrota nos deja tocados.En esta persecución de la cuarta plaza tienes que hilar muy fino.Nos costará más a partir de hoy» tenía muy claro Miguel ÁngelMiñambres en un duelo muy físico sobre un campo «que es un sembrado, un patatal.He visto prados de vacas con mejor césped que el Adolfo Suárez. Pero no es algo de ahora».