Los mayores del mundo rural tienen casa y quieren vivirla

M.M.G.
-

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades visitó Las Navas por el Día del Mayor y participó en una jornada centrada en el programa 'A gusto en casa', que se desarrolla de forma experimental en Ávila

La Consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, visitó este martes Las Navas del Marqués con motivo de la celebración del Día del Mayor así como para tomar parte en una jornada en la que una treintena de profesionales del sector abordaron el programa ‘A gusto en mi casa’.
Se trata de un modelo de intervención piloto cuyo principal objetivo es que las personas mayores con dependencia, discapacidad o enfermedad crónica que residen en el mundo rural, especialmente las que viven solas, puedan permanecer en sus hogares el tiempo que deseen contando con los apoyos, servicios y prestaciones que precisen.
Y todo porque, como recalcó la consejera, en materia de Servicios Sociales, y especialmente cuando se trabaja con mayores, «ha que centrarse en el propio individuo y en sus demandas». Porque el envejecimiento saludable, recalcó Blanco haciendo suya la teoría al respecto de la Organización Mundial de la Salud, pasa no sólo por encontrarse en buena forma física sino por seguir haciendo lo que se desee.
Los mayores del mundo rural tienen casa y quieren vivirlaLos mayores del mundo rural tienen casa y quieren vivirla«El 40 por ciento de la población mayor vive en municipios de menos de mil habitantes», dijo la consejera de Familia. Y de ese porcentaje, el 88 por ciento cuenta con su propia vivienda y, en la mayoría de los casos, quiere seguir viviendo en ella.
Es en ese punto en el que entra en juego el programa ‘A gusto en mi casa’, «un ejemplo de colaboración» entre instituciones y sociedad, lo describió Blanco, que recalcó que, a día de hoy, «los Servicios Sociales somos todos».
Para que esos mayores puedan permanecer en sus domicilios, hay que eliminar riesgos y proporcionarles los mejores servicios y prestaciones en función de las demandas particulares de cada uno.
Esto se consigue, se habló este martes en la jornada, a través de una atención planificada, el uso de las nuevas tecnologías (como el Programa Wellco, que entre otras posibilidades permite medir la tensión arterial de los mayores o recordarles la hora a la que tienen que tomar sus medicamentos) y el fomento del voluntariado y los apoyos sociales solidarios.
Este programa se puso en marcha de manera experimental en Castilla y León en el año 2018.Concretamente en la zona de Las Navas del Marqués yCebreros. Y de él se están beneficiando cien mayores.
Cuenta con un presupuesto de cuatro millones de euros y ha generado 45 empleos directos (de ellos, 40 asistentes personales) y 26 indirectos que, como se recalca desde la Junta de Castilla y León, contribuyen a fijar población en el medio rural.
Una vez finalizada la fase de experimentación, algo que ocurrirá en el año 2020, está previsto que el proyecto se extienda al resto de Castilla y León. La región cuenta una población caracterizada por el acusado envejecimiento de la población y el incremento de las personas mayores (más del 25 por ciento de las personas que superan los 65 años de edad), la dispersión poblacional y el carácter inminentemente rural de sus habitantes, ya que de las casi 105.000 personas dependientes con prestación reconocida en Castilla y León, el 56 por ciento reside en municipios de menos de 20.000 habitantes.