Denuncian el "riesgo sanitario" del muladar de El Barraco, en teoría clausurado

Mayte Rodríguez
-

El Colectivo Azálvaro habla de «abandono y negligencia» por parte de la Junta

Denuncian el "riesgo sanitario" del muladar de El Barraco, en teoría clausurado

El Colectivo Azálvaro sigue convencido de que la apertura de los muladares de El Barraco y Maello es la fórmula más conveniente para que las aves necrófagas de la provincia de Ávila puedan alimentarse y, de esta forma,  dejen de hacerlo en el Centro de Tratamiento de Residuos de Urraca-Miguel con el riesgo de «intoxicación» que ello conlleva. Pese a que esta organización naturalista solicitó a la Junta hacerse cargo de la gestión de ambos espacios, el Servicio Territorial de Medio Ambiente denegó la petición argumentando que las aves  encontraban alimento suficiente de manera natural,  por lo que no considera necesario hacer uso de los muladares, una explicación que no convence a los ecologistas, que han presentado recurso de alzada contra esa decisión, según  informaron a este diario fuentes de esa organización.
A través del recurso presentado ante la Junta de Castilla y León, que tendrá que resolver el consejero de Fomento y Medio Ambiente, el Colectivo Azálvaro denuncia «la situación de riesgo sanitario y ambiental» en la que se encuentra el muladar de El Barraco, donde miembros del mismo han encontrado «cadáveres de animales y medicamentos de uso veterinario», lo que considera una prueba de «abandono y negligencia» por parte de la Junta de Castilla y León, titular del muladar, cuyas puertas están «abiertas» pese a que la Administración tiene decretado su cierre, critica la citada organización. Tal como puede verse en las fotografías que ilustran estas líneas, tomadas por el Colectivo Azálvaro en julio y en diciembre, «el muladar de El Barraco es accesible para cualquier persona y animal terrestre, encontrándose la puerta totalmente abierta y careciendo la misma de candado», critica.
Los ecologistas confían en que prospere el recurso de alzada y Medio Ambiente reconsidere su posición inicial de negarse a abrir los dos muladares y ceder su gestión al Colectivo Azálvaro, máxime cuando la entrada en funcionamiento de ambos permitiría que el CTR de Urraca-Miguel deje de ser «la única fuente alimenticia segura de cada día» para las colonias de aves necrófagas, defiende. Con la apertura de ambos espacios, esas aves podrían alimentarse de «cadáveres procedentes de ganadería intensiva según los criterios establecidos en la normativa», cree la organización, que ya gestiona otros muladares en Segovia.