Ávila sufre 1.778 fuegos en la última década

B.M
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El 30 por ciento de la superficie quemada el pasado año en Castilla y León fue en Ávila, al superar las 3.000 hectáreas

Ávila sufre 1.778 fuegos en la última década - Foto: Belén González

Una provincia tan eminentemente rural como la de Ávila tiene en los incendios un enemigo que no solo causa daños en el medio ambiente sino que puede afectar a formas de vida y posibilidad de recursos para los pueblos. En la memoria quedan grandes incendios como el producido en el Tiétar y que llegó a Gredos en el año 2009, un fuego que quemó más de 4.200 hectáreas y que tardó prácticamente un mes en darse por extinguido. Más cerca queda otro incendio, no tan devastador en extensión pero sí muy importante, como es el que se produjo este verano en Gavilanes y Pedro Bernardo y que quemó más de 1.400 hectáreas, siendo el más grave del pasado año en la región.
De forma general, según se indica desde la Junta de Castilla y León en su información sobre incendios forestales, la problemática de incendios es más acusada en el oeste de la comunidad, con las provincias de León, Zamora y Salamanca como las que más incendios y más superficie quemada sufren anualmente seguidas de las provincias de Ávila y Burgos, mientras que en el resto de la comunidad el problema es mucho menos acusado.
Si se echa la vista atrás para ver lo que ha sucedido en los últimos diez años (entre 2010 y 2019), se ve que está década se quemaron en Ávila 14.268 hectáreas. En estos datos, 2019 fue de los años más negativos al superar los 3.000, una cifra que también se rebasó con creces en 2018, con 3.662 hectáreas. Alrededor de 2.000 se quemaron en los años 2012 y 2013.  
Sí que se ve que en estos años hay grandes contrastes, con algunos muy negros y otros en los que la provincia salió algo más ilesa. Esta última circunstancia se produjo en años como 2010, cuando se quemaron 223 hectáreas o en 2018, con 264.
En cuanto al número de incendios, la cifra sube hasta 1.778 en los últimos 10 años, con 2012 como el año con más fuegos (aunque no con la más superficie) al alcanzar los 282.
el último año. Aún así el año 2019 fue ‘negro’ para Ávila puesto que un 30 por ciento de la superficie que se quemó en la región fue en tierras abulenses. Esto se traduce en que cerca de las 10.200 hectáreas arrasadas en el último año, más de 3.000 se quemaron en Ávila, donde se produjeron importantes incendios, especialmente en verano.
En esta superficie afectada, la mayor parte (casi 1.629 hectáreas) corresponde a matorral y monte bajo, aunque hay también cerca de 948 hectáreas de zonas arboladas y 499 de pastos. 
En cuanto al número de incendios, se contabilizaron en la provincia 215, de los cuales 167 entran en la categoría denominada conatos, es decir de menos de una hectárea. Entre 1 y cinco hectáreas se registraron 28 y hubo 20 que superaron las cinco hectáreas. Estos 215 incendios de Ávila son un 12,5 por  ciento de los 1.709 que se registraron en Castilla y León y donde la cifra más alta se sitúa en los 445 de León, donde se superó a Ávila en superficie afectada.
En el análisis estadístico de lo que sucedió en Castilla y León se observa un balance de los diez últimos años, en este caso entre 2009 y 2018, en los que se produjeron 17.966 incendios, de los cuales un 10,15 por ciento fueron en Ávila. De ellos, más de 11.000 fueron conatos. Respecto a la superficie afectada, se superaron las 185.000 hectáreas.
En relación a lo sucedido en el último año, se observa que el número de incendios en la región está por debajo de la media entre los años 2009 y 2018, dado que esa media se sitúa en 1.796 incendios por año mientras que la cifra de 2019 es de 1.709.
En el caso de los conatos hay un aumento del ocho por ciento respecto a la media de la década anterior mientras que suben los incendios que superan una hectárea.
Un aspecto que es positivo es que se produce una reducción en cuanto a la zona arbolada afectada, con un descenso de un 57 por ciento en relación a la última década.
Entre los índices que se miden en el informe regional, se encuentra, entre otros, el índice de gravedad, que representa el porcentaje de toda la superficie arbolada quemada en un determinado periodo y donde ha habido una reducción del 57 por ciento.
Aunque en la información del último año, que aún se considera provisional, no se ofrecen datos detallados sobre las causas de los incendios, sí que se presentan las causas en la última década en la región.
En este caso la causa más presente fue el de incendios intencionados, superando los 10.000, aunque 6.206 fueron causados por negligencias y causas accidentales, 1.081 se debieron a rayos, 314 a reproducciones y el mismo número tuvieron causas desconocidas.