EFCL advierte del riesgo para el empleo del tributo de suces

S. González
-

Los empresarios familiares aseguran que la paralización de la supresión del impuesto es un durísimo golpe a su compromiso y pone en riesgo la continuidad de la actividad económica

La palentina Rocío Hervella, presidenta de Empresa Familiar de Castilla y León. - Foto: Ical

La paralización del proyecto de ley que tramitaban las Cortes para eliminar el impuesto de sucesiones y donaciones aún escuece entre los empresarios familiares de la Comunidad, quienes consideran que esta medida incluida en el pacto por la recuperación tendrá impacto en el empleo y en la continuidad de la actividad económica. La asociación Empresa Familiar de Castilla y León (EFCL), formada por cerca de 200 compañías y cuya facturación equivale al 20 por ciento del PIB autonómico, asegura que ha sido un «durísimo golpe al compromiso de muchos de nosotros, que hemos dado la cara durante la pandemia».
En una carta abierta firmada por toda la junta directiva, EFCL asegura que la suspensión de eliminar este tributo «impacta directamente en los intereses de muchas familias castellanas y leonesas que, en la situación actual de crisis y de pérdida de valor de los activos, se verán obligados a plantearse renunciar a su herencia», lo que según explican dificultará en muchos casos «la continuidad de la actividad económica familiar si no existe liquidez para el pago del impuesto».
Asimismo, los empresarios familiares señalan con indignación el tratamiento desigual entre comunidades autónomas «absolutamente incontestable» y recuerdan que un reciente estudio del Consejo General de Economistas sitúa a Castilla y León como «la segunda que peor trata a sus conciudadanos cuando mueren».
A pesar de reconocer a la Comunidad como «una tierra de encuentro y diálogo donde nuestros dirigentes han demostrado altura de miras y generosidad para -desde sus diferencias- construir, sumar y avanzar juntos», EFCL asegura que determinadas cesiones son «objetivamente obstáculos y frenos que, avalados por cifras, complican todavía más el contexto económico y empresarial».
«Sin palabra se quiebra la confianza» afirman los empresarios familiares, quienes lamentan que «el afán recaudatorio no deje descansar ni a los fallecidos por la covid».
Finalmente, tras reconocer de nuevo las bondades del pacto suscrito por una amplísima mayoría de las fuerzas políticas, insisten en que «bajo el paraguas del interés general se toman acuerdos con serios efectos perniciosos para las familias empresarias de Castilla y León y la generación de empleo».