Bienvenidos, madrileños

E.Carretero / I. Camarero
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En los municipios limítrofes con Madrid, donde buena parte del parque inmobiliario es segunda residencia, no existe ningún atisbo de 'madrileñofobia' e incluso ven su llegada como una «oportunidad»

Bienvenidos, madrileños - Foto: Lorenzo Matías

Como el resto del país la provincia de Ávila pasará este domingo a la  nueva normalidad. Lo hará directamente desde la Fase 2 como Segovia, Salamanca, Soria y Madrid, Comunidad con la que esta provincia linda al sureste. De hecho, nueve municipios abulenses son limítrofes con Madrid. Son Peguerinos, Las Navas del Marqués, El Hoyo de Pinares, Cebreros, El Tiemblo, Navahondilla, Santa María del Tiétar, Sotillo de la Adrada e Higuera de las Dueñas, cuyos habitantes tienen a Madrid como referente no solo comercial sino en muchos casos también laboral o administrativo. Pero esta relación también es recíproca, ya que por su cercanía con la Comunidad de Madrid estas localidades también reciben la visita de muchos madrileños que bien por lazos de sangre o por elección tienen en esta zona de la provincia de Ávila una segunda residencia a la que a partir de este domingo, con el fin del confinamiento, podrán desplazarse y hacerlo además en una época en la que habitualmente la llegada de veraneantes hace que estos municipios multipliquen su población de forma exponencial.
Con «prudencia» pero «con los brazos abiertos». Así esperan la llegada de madrileños en Sotillo de la Adrada, municipio con unas 5.000 viviendas de las que más de la mitad son segundas residencias y que este verano espera superar los «17.000 habitantes estables», lo que supone triplicar la población habitual, como apunta Juan Pablo Martín, alcalde de esta localidad, que confía eso sí en que tanto locales como visitantes sigan manteniendo las normas de seguridad para que este verano sea «lo más tranquilo desde el punto de vista sanitario».
Tampoco en  El Hoyo de Pinares existe atisbo de ‘madrileñofobia’ y de hecho los madrileños son «muy bien recibidos». «Estamos deseando que vengan», reconoce David Beltrán, alcalde de este municipio donde también esperan que este año la llegada de visitantes sea «mayor que otros años y además por periodos más prolongados» teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece el teletrabajo y también que quizás muchas personas opten este verano por un turismo más tranquilo alejado de las multitudes de las playas.
De hecho, Beltrán, y coincide con el alcalde de Sotillo, apunta que la situación actual representa una «oportunidad» para municipios como El Hoyo de Pinares que ofrecen «un turismo sostenible, económico y atractivo». Aquí también más del doble de las viviendas son segundas residencias, llegando en verano la población a triplicarse en momentos puntuales.
Apunta también Beltrán que durante este verano tanto visitantes como locales deberán guardar las normas de seguridad que se establezcan en los distintos espacios para evitar el contagio. «La responsabilidad individual es importantísima», reconoce el alcalde de este municipio del Valle Alberche que confía en que éste sea «un buen verano» para El Hoyo de Pinares.
también en cebreros. El alcalde de Cebreros, el socialista Pedro José Muñoz, sabe que a partir de este domingo su pueblo se va a llenar y están preparados para ello. «A partir de mañana (por hoy) comenzarán a venir muchas familias con niños». No comparte en absoluto las críticas contra los madrileños porque sabe que con ellos su municipio tiene una relación de 'simbiosis' y los unos aportan a los otros. «Queremos que vengan y que se sientan en casa y si de paso alguno se empadrona, mejor. Aquí serán bien recibidos». Cada año la población, los 4.000 vecinos que habitualmente habitan en Cebreros, se multiplica por tres o por cuatro cuando llega la época estival y entiende que esto puede volver a ocurrir a partir del domingo, coincidiendo también con los otros dos regidores en la importancia de cumplir las normas que se establezcan para la nueva normalidad.