400 velas que iluminan el camino de los recién llegados

P.R.
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El obispo de Ávila, José María Gil Tamayo, presidió al ceremonia en la fiesta principal de las Candelas, en la parroquia de Santiago

400 velas que iluminan el camino de los recién llegados

Unas  400 pequeñas velas se repartieron al comienzo de la Eucaristía central de la fiesta principal de Las Candelas, que se celebró en la iglesia parroquial de Santiago, que fue presidida por el obispo de la diócesis, José María Gil Tamayo y concelebrada por el párroco de Santiago, José Luis Gaíl Nieto.
Una ceremonia entrañable y con un gran significado cristiano, por el contenido del mensaje que subyace de esta festividad: la presentación de Jesús en el Templo por sus padres y la Purificación de María, como destacó el prelado abulense. Para ello la iglesia gótica de Santiago se llenó de fieles que, con vela en mano, acompañaron a las familias que trajeron a los pequeños que habían recibido el bautismo el pasado año, y que fueron presentados en el Ofertorio ante la imagen de Nuestra Señora, en este caso la imagen de Nuestra Señora del Socorro, y ante la imagen del Niño, que también fue presentado por el prelado a todos los fieles presentes . En total fueron unas veinte las familias que bautizaron a sus hijos el pasado año, aunque no todas pudieron estar presentes ayer en la ceremonia.
El prelado abulense en su homilía, con un mensaje plenamente evangélico, quiso explicar el significado de la luz, que se presenta con las velas que portan los fieles en esta ceremonia. “Jesús, dijo, es la luz que da sentido a nuestra vida y nos muestra el camino”. Por este motivo invitó a los cristianos a estar presente en la vida pública y mostrarse como tal. Y a los abulense cristianos para que “no nos quedemos en nuestra historia, para vivirla aquí y ahora, en el siglo XXI” y animó a todos los presentes a que “en este mundo hostil, no nos avergoncemos de nuestra fe y la llevemos a la educación de nuestros hijos, a la organización de la sociedad, en la vida privada y pública”. “Para que esta fe ­  según dijo- ilumine nuestras circunstancias y ayude a iluminar el camino a tantas y tantas personas que han perdido el norte”. “Seamos la luz para los demás”, Concluyó Gil Tamayo. 
A la finalización de la misa se impuso la medalla de honor de la Virgen del Socorro a los hermanos cofrades que han sido distinguidos este año: Jesús Miguel Maíz García, Carmelo Jiménez Pérez, Jaime Jorge Jiménez Pérez, Juan Mariano Jiménez Arroyo, Pedro García Santos, Cándido Borreguero Hernández, Jesús Vicente de la Cruz Sánchez y Javier Casado Peláez.
Procesión. Tras finalizar  la  misa, se inició la procesión con la imagen de Nuestra Señora del Socorro. La cofradía titular fue acompañada de otras hermandades de la ciudad en un recorrido que les llevó por diversas calles de la barriada de Santiago, en la zona sur de la ciudad.