Reivindicación de la equitación como deporte inclusivo

J.M.M.
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Leticia Martín, directora técnica de la Escuela de equinoterapia Wehorse, participó en las Jornadas Virtuales Multidisciplinares de la UCAV analizando las bondades de trabajar con caballos

Reivindicación de la equitación como deporte inclusivo

Su nobleza, sensibilidad y gran corazón les hace capaces de conectar de una manera muy especial con las personas al crear un vínculo de cariño, afecto y comprensión. Los caballos cumplen con una importante función social y humana que, gracias a su trabajo con un equipo multidisciplinar, son capaces de canalizar sus sensaciones hacia el tratamiento de diferentes patologías y trastornos físicos y psicológicos, e incluso son un medio de inclusión social. Y esto es lo que mostró Leticia Martín, directora técnica de la Escuela de equinoterapia Wehorse, en la sesión de este miércoles, 10 de junio, de las Jornadas Virtuales Multidisciplinares que organiza la Universidad Católica de Ávila (UCAV) a través de su Gabinete de Comunicación con el título ‘La equinoterapia y sus diferentes aplicaciones a través de intervenciones asistidas con caballos’.
Leticia Martín, directora técnica de la Escuela de equinoterapia Wehorse, mostró las aplicaciones de la equinoterapia, desde la hipoterapia a la doma clásica adaptada. Enseñó cómo a través de esta disciplina se puede abordar la discapacidad física e intelectual, el déficit de atención, la recuperación de pacientes oncológicos o los problemas de conducta. Gracias a un equipo multidisciplinar de profesionales que tratan estas terapias asistidas con caballos se pueden obtener buenos resultados, según Leticia Martín, fisioterapeuta especialista en Neurología Pediátrica. Asimismo, reivindicó la necesidad de convertir la equitación en un deporte inclusivo a nivel social, es decir, que las personas con necesidades especiales puedan realizar deporte adaptado en las mismas condiciones que el resto.
«A nivel psicológico está más que demostrado que la terapia con caballos mejora el vínculo paciente-caballo y eso permite trabajar a través de habilidades sociales, en un entorno y un ambiente diferente al que están acostumbrados y gracias a eso podemos extrapolar mucho más las todas las intervenciones que se realizan desde la psicopedagogía, logopedia o neuropsicología. Mejora pacientes con déficit de atención, hiperactividad o TEA (trastorno del espectro autista)», explicó Leticia Martín.
También repasó los beneficios a nivel motor, para lo que existen tres principios básicos. En primer lugar, la transmisión del calor corporal, puesto que la temperatura del caballo está por encima de la persona y eso aporta sensaciones que consiguen la relajación de la musculatura y la activación del sistema fisiológico y circulatorio de los pacientes. En segundo lugar, la transmisión de impulsos rítmicos que tramite el caballo al andar al paciente, lo que mejora el equilibro y el control motor. Y, por último, la transmisión de los impulsos tridimensionales que son muy similares a los patrones de locomoción de la marcha humana.
Con todo esto, se plantean objetivos terapéuticos que beneficien al paciente en función de las necesidades de la familia. Para que mejore a nivel global en sus actividades de la vida diaria, aseguró la directora técnica de Wehorse. Para realizar este trabajo es necesario contar con un equipo multidisciplinar que, en el caso de Wehorse, está formado por dos fisioterapeutas, un terapeuta ocupacional y una psicóloga, siempre apoyado por un fuerte equipo técnico que permite tener al caballo preparado para realizar la terapia. «Nuestro sueño es realizar la equitación adaptada para que los pacientes tengan las mismas oportunidades deportivas en el mundo ecuestre y una salida al mercado laboral», añadió Leticia Martín.