La ONCE vuelve a repartir ilusión

J.M.M.
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Los 55 vendedores de la provincia retornaron a la actividad este lunes con ganas de recuperar el contacto con sus clientes

La ONCE vuelve a repartir ilusión - Foto: David Castro

La ONCE vuelve a repartir suerte en la calle y los 55 vendedores que la organización tiene en Ávila y provincia regresaron este lunes a sus habituales puntos de venta para seguir llevando ilusión a sus clientes, que durante el estado de alarma se han visto privados de ello. 
Ismael Pérez Blanco, delegado de la ONCE en Castilla y León, asegura que «hemos empezado al cien por cien» y excepto aquellos casos puntuales de personal de especial riesgo, el resto de la plantilla ya está operativos.
En Ávila, junto a esos 55 vendedores distribuidos por toda la provincia, que este lunes volvían a la actividad, también cuentan con un equipo de profesionales que ofrecen otro tipo de servicios a sus afiliados y socios y que en ese caso no han parado durante este tiempo, y han seguido teletrabajando. Se trata de dos maestros, un trabajador social, un psicólogo, un técnico de rehabilitación y un intérprete tiflotécnico que durante estos meses se han encargado de mantener el contacto con esas personas para que estuviesen siempre atendidos.
Ismael Pérez Blanco recalca que durante estos meses se ha reforzado el trabajo de voluntariado, porque el simple hecho de ir a comprar se ha convertido en un problema, ya que los supermercados suspendieron el reparto a domicilio. Pero asegura que «lo que más ha notado la gente ha sido la soledad». Y para ello «hemos hecho un voluntariado telefónico, y no sólo para detectar los problemas físicos que pudiesen tener sino sobre todo para mantener el contacto, hablar con ellos y detectar otro tipo de problemas emocionales». Y con esta labor, afirma el delegado de la ONCE en Castilla y León, «hemos ayudado bastante».
A su vez, también destaca que el nivel de contagios que ha sufrido la plantilla de la ONCE en Castilla y León «ha sido muy bajo». «Ha sido todos muy prudentes y responsables, y han atendido a los consejos que les hemos ido dando», precisa. Ello ha llevado a que de los 900 empleados con los que cuenta, apenas se hayan dado cinco positivos por covid-19, ninguno de ellos en Ávila, y eso que «hemos estado a cuerpo gentil hasta el 14 de marzo» trabajando en la calle, repartiendo esa suerte. 
A partir del día 15 de marzo, momento en que entró en vigor el estado de alarma, la ONCE suspendió su actividad y sus sorteos, y envió a todos sus vendedores a casa, manteniendo sus sueldos. «Y el 5 de abril –continúa explicando Ismael Pérez Blanco– planteamos un ERTE porque la situación ya era insostenible porque sin ingresos no se podían seguir pagando los sueldos». A ese ERTE se acogieron 860 trabajadores en Castilla y León y continuaron teletrabajando 40 personas. Hasta este lunes, en el que la totalidad de la plantilla, salvo esos casos puntuales que se indicaban anteriormente, retoma la actividad. Y las sensaciones son buenas. Pérez Blanco asegura que «creo que la gente en la calle va a responder bien, la gente quiere la normalidad» y precisa que los sorteos de la ONCE «le dan un respiro de ilusión a la vida» que en estos momentos es tan necesario. Porque, finaliza diciendo, esta ilusión «está en el ADN social» de la ciudadanía.