Sanidad elimina su 'deuda' por derivación de pacientes

SPC
-

Desde la entrada del Fondo de Garantía Asistencial, la Comunidad ha revertido unos números rojos por valor de 13,4 millones gracias a la asistencia Primaria y la dispensación farmacéutica

Imagen de archivo del interior de un hospital de la Comunidad. - Foto: Ical

Castilla y León ha logrado revertir en cuatro años los costes por derivación de pacientes entre autonomías. Si en 2014 la ‘deuda’ era de 13,38 millones, en 2018 alcanzó un saldo positivo de 606.660 euros, y todo pese a mantener, incluso a aumentar, el movimiento de pacientes fuera de la autonomías. Esta evolución se debe a la entrada en vigor del Fondo de Garantía Asistencial por asistencia en atención primaria y dispensación farmacéutica a desplazados temporales, apartados en los que la Comunidad recibe a más pacientes de los que son atendidos fuera, y que ha permitido compensar las cifras de aquellos que son derivados o llegan de otros territorios para tratamientos especializados que son exclusivos de algunos hospitales. En concreto, en el último año Sacyl atendió a 454.829 pacientes de otras autonomías en las consultas de Primaria, lo que supuso una factura de 10,94 millones, mientras que en otros territorios se trató a 295.286 pacientes de la Comunidad, con un coste de 8,6 millones. A ello se suma un saldo a favor por dispensación de fármacos de 4,7 millones, que ha permitido compensar las cifras de por procesos atendidos en hospitales y centros de referencia para el Sistema Nacional de Salud, informa Ical.
En 2018, Sacyl derivó a otros hospitales de fuera de la Comunidad a 369 pacientes, con un coste de 3,35 millones, mientras que recibió a 78, asistencia que se elevó a 1,26 millones de euros. Esta prestación, que es objeto de Fondo de Cohesión Sanitaria se corresponde con procesos que exigen profesionales, recursos o centros muy especializados que no se prestan en todos los territorios.
A ello se sumó que hubo 4.752 personas de Castilla y León que se sometieron a procedimientos ambulatorios en otros territorios, frente a los 3.678 de fuera que lo hicieron en la Comunidad, lo que supuso un importe de 2,8 millones, frente a los 1,01 de los que se prestaron con recursos propios. En este caso, se trata de 34 técnicas también muy especializadas, algunas vinculadas a medicina nuclear, estudios genéticos, uso de cámara hiperbárica, entre otras. También, incluye tratamientos de diálisis a pacientes que tienen que desplazarse entre territorios.
Del mismo modo, y con cargo al Fondo de Cohesión, como las dos anteriores, Castilla y León tuvo que derivar a 2.208 pacientes a centros, servicios y unidades de referencia del Sistema Nacional de Salud, lo que supuso un coste de 2,89 millones, cuando en sus CSUR fueron atendidos 91 pacientes, por 278.875 euros. En este caso, existe un listado de centros de alta especialización repartidos en el territorio que son los encargados de atender casos complejos. En la Comunidad, el Hospital Clínico Universitario de Valladolid es referencia para el tratamiento de tumores intraoculares del adulto y reconstrucción de la superficie ocular compleja, mientras que el de Salamanca lo es en trasplante, y el de Burgos, en reimplantes, incluido el de mano catastrófica.
Tradición derivadora

Castilla y León ha sido por tradición una Comunidad derivadora en atención especializada, situación condicionada, en buena medida, por la organización de la antigua red asistencial del Insalud, que tenía los grandes centros asistenciales concentrados en grandes ciudades, como Madrid y Barcelona. Si bien, a partir de la asunción de las transferencias, en 2002, Sacyl ha ido mejorando infraestructuras, dotación profesional y tecnológica para avanzar en autosuficiencia, lo que se refleja en las cifras.
Por ejemplo, si en 2014 los profesionales derivaron a 538 pacientes a hospitales de otros territorios, con un coste de 6,52 millones, un año después fueron ya 459, 455 al siguiente, para situar la cifra por debajo de la barrera de los 400 en 2017, con 364 casos, que en 2018 se mantuvieron , con 369. Mientras, los procedimientos ambulatorios se mantienen estables -se pasó de 3.193 en 2014 a 4.752 ahora-, y se observa un aumento progresivo de los pacientes que se derivan entre comunidades para asistencia en CSUR, algo que se debe a la acreditación de nuevos centros de referencia en todo el territorio.



Las más vistas