Eduardo Montil, nuevo entrenador del Atlético Candeleda

A.S.G.
-

El nuevo entrenador, que ya desempeñó las funciones de segundo la temporada pasada, da un paso al frente en un equipo del que fue jugador hasta la 2018-19. El reto, pelear por la permanencia en los terrenos de juego

Eduardo Montil, nuevo entrenador del Atlético Candeleda

El Atlético Candeleda tendrá una segunda oportunidad en la Regional y Eduardo Montil su primera. El equipo de El Llano, que volverá a disputar la próxima temporada la Regional de Aficionados, ya cuenta con nuevo entrenador tras la marcha de Miguel Ángel Araujo. Y se trata de Eduardo Montil, el que fuera segundo entrenador de Araujo la pasada campaña y que da un paso al frente con el reto de pelear por la permanencia en la categoría después de un año complicado sobre el césped que llevó al equipo a la posición de colista, salvándose del descenso gracias a la suspensión de la temporada.    
Confía el Atlético Candeleda en Eduardo Montil, hombre de la casa, que asegura con esta oportunidad cumplir el sueño de «poder ser el primer entrenador del equipo de su vida». Se formó como jugador durante tres años en las categorías inferiores del Atlético Candeleda, debutando a los 15 años con el primer equipo, donde lograría dos títulos en la Liga Provincial de Aficionados y una Copa Delegación. El candeledano también vistió la camiseta del Villanueva de la Vera, el Oropesa y el Miramontes. Montil se retiró en la 2018-2019, año del último título de la Provincial, y ya en la siguiente temporada asumió el rol de segundo junto a Miguel Ángel Araujo. Desde el Atlético Candeleda destacan la preparación de Montil, que dispone de un Máster en Dirección Deportiva logrado en ANEF y está finalizando sus estudios de Nivel II de entrenador en la academia abulense Docenter bajo la dirección, entre otros, de César Jiménez.
Responsable a partir de ahora de la dirección técnica del primer equipo del Atlético Candeleda, desde el club avanzan que su forma de trabajar se basa en la «cercanía con los jugadores, tratando que se diviertan en el campo», apostando por un «equipo vertical» y esperando «sacar el máximo rendimiento a sus jugadores».  
Empieza así una nueva etapa en el club de El Llano mirando a la 2020-21 y a una Regional de Aficionados que no será sencilla –los candeledanos cuentan además con el hándicap de los largos desplazamientos– pero en la que volverán a pelar por la permanencia.