Expertos auguran un impacto de unos 5.000 millones en el PIB

David Alonso
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Varios informes finacieros sostienen que la región podría volver a niveles de 2016 en términos económicos y laborales, aunque prevén una salida de la crisis más rápida que en el Levante

El sector primario y la agroindustria podrían jugar un papel relevante en la recuperación económica de la región. - Foto: Rubén Serrallé

La crisis económica derivada de la pandemia global del coronavirus amenaza con echar por tierra todo el trabajo conseguido por los sectores productivos de Castilla yLeón durante la recuperación económica.A los indicadores con datos actuales que se van conociendo poco a poco –paro, afiliación, índice de producción industrial, etcétera–, se le suman las predicciones y estimaciones de entidades financieras y económicas que, en su mayoría, coinciden en que la Comunidad verá lastrado su Producto Interior Bruto durante este año entre un 5,5 y un 7,5%. Unos porcentajes que traducidos a las realidad suponen un varapalo económico para la región cercano a los 5.000 millones de euros. Con esta pérdida, Castilla y León se retrotraería a niveles de PIB similares a los que registró durante los brillantes años 2016 y 2017, ejercicios en los que rompió el techo de crecimiento con repuntes del PIB superiores al tres por ciento y que supusieron el pistoletazo de salida para la recuperación económica.
Sin embargo, hoy en día distan mucho de las cifras en las que se mueve elPIB regional, que cerró el pasado año con un repunte del 2,2%, y que para este año preveía una desaceleración hasta el 1,6. Hasta que estalló la pandemia. Ahora, con la Junta de Castilla y León negándose a ofrecer una estimación de la situación en la que cerrará el año elPIB, entidades comoBBVAResearch,Ceprede o la Airef han hecho sus propias cuentas.
En el caso del servicio de estudios de la entidad financiera, estimaron que el PIB de la Comunidad se desplomará este año un 7,4% –el doble que en los peores momentos de la anterior crisis económica–, para repuntar en 2021 un cinco por ciento. No obstante, este elevado crecimiento dejaría a la Comunidad a finales de 2021 con un PIB cuatro puntos por debajo de 2019, por lo que se necesitaría otro año más para volver al punto de partida.
Más optimistas se muestran desde Ceprede, donde su previsión para 2020 es de 5,6% de retroceso económico, un punto menos que el esperado para el conjunto del país. El Centro de Predicción Económica espera que en 2021 la recuperación económica sitúe a las comunidades en niveles previos a la pandemia.
Por último, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal no ha realizado todavía una estimación anual, pero si trimestral, donde revela que la Comunidad ha registrado un descenso del cuatro por ciento en la tasa interanual y del 5,15 por ciento en la intertrimestral.
A dos velocidades.

En lo que todos los informes coinciden en que, hasta el momento, los datos que manejan no hacen prever una largo periodo de depresión económica, sino que la recuperación de los sectores productivos podría producirse el próximo año. Es en este punto donde Castilla y León podría tener ciertas ventajas asociadas a su particular tejido económico. Desde BBVA Research aseguran que «la contracción de la actividad se ve mitigada por el mejor desempeño relativo de los sectores de actividades como el agrario y de alimentación, el sector público o los servicios de alto valor añadido, que se han visto menos afectados en la fase inicial de esta crisis». El potente sector primario de la Comunidad, tan reclamado durante esta crisis sanitaria podría ser una de las claves para que la región pueda olvidar los números rojos cuantos antes.
Además, desde reconocen que las comunidades más dependientes del turismo y de las actividades de consumo social serán «las más afectadas y además, su recuperación será más lenta». Otro factor que, en el caso de Castilla y León no tendrá el mismo impacto que en zonas costeras tradicionalmente vinculadas al turismo de sol y playa. «Para 2021, a medida que retorne progresivamente la actividad en los sectores afectados por el confinamiento, la recuperación se extenderá hacia el Levante peninsular y las comunidades insulares, aunque de forma asimétrica», concluyen.
Empleo.

En materia laboral, según BBVA Research, Castilla y León perderá casi 60.000 trabajadores –el 5,7 por ciento–, dejando el mercado laboral en niveles de 2016. «Esta crisis genera desigualdades regionales en términos de empleo cuyos efectos se extenderán más allá de la duración del estado de alarma», detallan desde la entidad, que aseguran que «la estructura sectorial, la temporalidad y la estacionalidad dan lugar a que las dificultades puedan perdurar durante más tiempo en aquellos territorios con un mayor peso del consumo social en su actividad».



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