Aperturas de negocio con la vista en el BOE

I.Camarero Jiménez
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El estado de alarma obligó mediado marzo al cierre de varios establecimientos queacababan de inaugurar, algunos han reabierto y otros esperan a que se flexibilicen las medidas de distanciamiento

Aperturas de negocio con la vista en el BOE - Foto: Isabel García

Abrir un negocio siempre es una aventura que en muchos casos te quita el sueño: mientras gestas la idea, la haces realidad, la pones en marcha... tienes que tener nervios de acero en muchos casos y quizá en Ávila más. Pero si encima acabas de abrir y te viene una pandemia como la que nos llegó mediado marzo... ¡Qué decir! Pues que nos lo digan aquellos a los que les ocurrió. Paco, Francisco Sánchez abrió su negocio en Piedrahíta justo el sábado del estado de alarma y el domingo ya no pudo subir la persiana del bar El Comercio. Duró justo un día y «despues, cese de actividad». Tenía ganas, dominaba el terreno pues tiene 53 años y empezó en la hostelería con 18. Está curtido, tenía hecho el rodaje y va a tener ocasión de demostrarlo pues ya este lunes se decidió a reabrir con todas las medidas, con las distancias y, si se permite, con el permiso del BOE. No está solo, con él hay una cocinera que se esmera sobremanera para agradar a un cliente que «ha empezado a venir poco a poco porque de momento está un poco flojo». La idea era abrir de cara a la Semana Santa, una época muy buena en Piedrahíta, ahora tendrá que centrarse en el verano, tampoco es mala, pero de momento con restricciones. Menos es nada y tendrá que llegar la nueva normalidad.
Hablamos también con Gema Orgaz de la Librería Letras en Ávila, con este negocio han cumplido ya varios aniversarios, pero apenas un mes antes de la pandemia quisieron embarcarse en otra aventura. El 8 de febrero, día del nacimiento de Julio Verne, un adelantado a su tiempo, un tipo arriesgado y por lo que fue elegido ese día como el de la apertura/aventura, inauguraban ‘La trastienda de Letras’, su proyecto cultural. Habían alquilado el espacio contiguo a la librería para hacer talleres, firmas de libros, cuentacuentos, tener las reuniones del club de lectura... Sus clientes se lo demandaban, ellas confiaban en ello pero apenas un mes después tuvieron que echar el cierre y quién sabe cuándo podrán reabrir. «Sólo en el Club de lectura somos 14, de momento las reuniones son de 10» y a futuro, claro «no vas a traer a un autor para que vayan sólo 12 personas». Ha brá que esperar a que podamos ‘acercarnos’ un poco más. Ideas las tienen todas, talleres de lettering, de jabones, para decorar libros y cuadernos, cuentacuentos, risoterapia...
Estaban seguras de que iba a funcionar y aún hoy lo tienen claro porque confían en que la gente haya llegado a la conclusión de que «íbamos a la carrera», dejábamos pasar cosas... Aquello que pensamos después, durante el confinamiento: «¿Por qué no habré quedado con los amigos, por qué no me tomé una caña, por qué no fui a casa de...?» . La gente tiene ganas de socializar y ésta puede ser una manera, además esa trastienda la han puesto bonita, ‘vintage’, hasta con una máquina de café para los encuentros. La idea no era abrir en verano porque todo el mundo quiere disfrutar de las piscinas, de las vacaciones fuera de Ávila, de las tardes de terrazas. Habrá que esperar para tomar una decisión sobre la reapertura, pero la ilusión la tiene casi intacta porque tienen muchos planes, de hecho en poco más de un mes abierto les dio tiempo a hacer un taller de fotografía, un cuentacuentos y un taller de lectura y en la agenda tenían muchísimos eventos más para su centro cultural.
No lejos de la librería Letras, en la acera de enfrente en las recordadas galerías, ampliaba su negocio la cadena de Supermercados Gadis. No es nueva, ya tienen otro abierto desde hace tiempo. Los planes y así se explicó hace escasas semanas era abrir en el mes de marzo, se ha retrasado dos meses, pero abrir en aquellas circunstancias les echó para atrás y al final dieron el pistoletazo de salida el 14 de mayo. Había que hacerlo porque estimaban que la «actual situación de incertidumbre va a durar bastante» e inauguraron .
Y así llegamos a Christian Heredia, nuestro cuarto protagonista, cambió de ubicación su barbería y reabrió el día 5 de mayo, «menos mal que la obra la hice antes». Ahora considera su decisión de inaugurar en la avenida de Madrid todo un acierto. Lleva 13 años en Ávila, fue el primer latino en  montar este tipo de negocio al que en principio sólo iba público latino, poco a poco el nacional gana terreno porque los prejuicios han quedado a un lado.Es raro tener que trabajar con mascarilla y guantes pero a todo te acostumbras, el arranque ha sido bueno. Al principio la gente, en los primeros pasos del desconfinamiento, acudió en masa «vieron que éramos de los imprescindibes», ahora la cosa se ha relajado pero se mantiene una buena afluencia. Faltan remates en el negocio y los hará, con calma, pero se reconoce encantado con la apuesta y con la respuesta.