IU critica la externalización de la oficina del ARU

J.M.M.
-
IU critica la externalización de la oficina del ARU

La formación de izquierda asegura que es un "despilfarro" yexpone que existe en la plantilla municipal un arquitecto en régimen de teletrabajo que "no sabemos qué hace" y que podría llevar a cabo esta labor "siempre que le dieran esa responsabilidad"

El grupo municipal de Izquierda Unida ha criticado el “despilfarro” que supone la externalización de la oficina de gestión del Área de Rehabilitación Urbana (ARU) La Cacharra-El Seminario y más cuando existe en la plantilla un arquitecto que, según se afirmó Montserrat Barcenilla, “no sabemos qué hace” y podría llevar a cabo esta labor “siempre que le dieran esa responsabilidad”.

Montserrat Barcenilla, que compareció en rueda de prensa junto a Henar Alonso, defendió, en primer lugar, que su grupo siempre se ha mostrado a favor del ARU La Cacharra-El Seminario, pero aclaró que “siempre hemos estado en franca oposición con el hecho de que la imprescindible oficina de gestión técnica para el asesoramiento del proyecto se externalizara”. Barcenilla recordó que esa oficina es “obligatoria” y se mostró convencida de que se puede poner en marcha “con medios propios” del Ayuntamiento.

La portavoz municipal insistió en que el equipo de gobierno ya ha anunciado que a mediados de marzo presentará el proyecto para licitar la contratación de esa oficina técnica y precisó que la Comisión de Servicios a la Ciudad de esta semana desde su formación volvieron a mostrar su “más profunda oposición a que externalizaran los trabajos de información y asesoramiento, más cuando estamos convencidos que en la actualidad el Ayuntamiento cuenta con algún recurso humano que puede llevar a cabo esta labor”. En esa comisión también preguntaron “si se ha visto la posibilidad de llevar a cabo la gestión con medios propios” y, según Barcenilla, la respuesta que les dio el teniente de alcalde encargado del área es “no, no que no se pueda, sino que no han pensado en esa posibilidad (…), con la única justificación de que están hasta arriba de trabajo”. También plantearon la posibilidad de contratar personal directamente por parte del Ayuntamiento, y el teniente de alcalde “nos contestó que no da tiempo”. Para IU esta respuesta es “una falsedaz”, y Barcenilla explicó que teniendo en cuenta que se presentará el proyecto a mediados de marzo para que efectúen sus aportaciones y una vez concluido comenzará el proceso de licitación, “que calculamos que se termine en dos meses”. Por eso insistió en que “no nos pueden decir que en tres meses no da tiempo a contratar el personal necesario por nuestra cuenta”. Además, recalcó que una parte de ese personal “ya lo tendríamos porque seguimos teniendo un arquitecto en esta casa que podría ser el responsable de esta oficina técnica”.

Para IU, “esta forma de trabajo sería no ya más eficiente, sino menos costosa para los ciudadanos de Ávila, que son los que van a pagar una vez más el despilfarro y la falta de responsabilidad del PP para gestionar el personal municipal”.

Según Barcenilla, “el PP sigue dejando claro no que no opte por la colaboración público-privada, sino que lo que pretende es la externalización de la inmensa mayoría de los servicios”, porque “así se quitan la responsabilidad del seguimiento de los proyectos”.

De igual modo, Barcenilla recalcó que esta externalización lleva “muchas veces a contratos en precario y con bajos salarios”.

A continuación, profundizó en la situación de ese trabajador municipal que “hasta hace tres meses ni siquiera se ha pasado por este Ayuntamiento, pero no por él, porque el responsable del área nunca le exigió que estuviera las horas que tenía que estar ni le dio trabajos que pudiera hacer, y es un arquitecto y puede llevar esta oficina técnica”.

Henar Alonso explicó que hace dos años se tramitó “con urgencia” el Reglamento de Teletrabajo que entró en vigor “pero a día de hoy no hay ningún trabajador legalmente en régimen de teletrabajo en el Ayuntamiento”. De hecho la semana pasada se constituyó la comisión de seguimiento de este reglamento “sin la cual era imposible aplicar ninguna de las disposiciones que ese reglamento establecía”. Alonso continuó explicando que desde la anterior legislatura este arquitecto “obtuvo el privilegio, porque en ese momento no estaba regulado, de irse a su casa supuestamente a teletrabajar”. “Hace unos meses a esta persona se le ha habilitado un puesto de trabajo para que, según el convenio que habían firmado antes del Reglamento de Teletrabajo, pudiera venir a trabajar una vez a la semana, que es lo que tenía establecido”, recalcó Alonso, que añadió que “ahora resulta que, después de una tramitación de un ARU y después de unas quejas de los vecinos, nos dicen que ahora hay que esperar tres meses para licitar una empresa externa”.