Noche negra para el 'nuevo' PP

JAVIER M. FAYA (SPC)
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Noche negra para el ‘nuevo’ PP - Foto: [[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[Jesús HellÁ­n ]]]

La fragmentación del voto de la derecha por la entrada de Vox y el auge de Ciudadanos hunde a un partido que Casado ha hecho a su medida

Anoche, en Madrid, la felicidad iba por barrios. En Génova 13, donde está ubicada la sede central del Partido Popular, todo era silencio, mientras que en la plaza Margaret Thatcher, en la que Vox celebraba su espectacular irrupción en el Congreso de los Diputados, la euforia se desataba con el flamear de banderas de España. 
Y es que los de Santiago Abascal se estrenaban con 24 escaños, y el PP se ha quedado en 66, dejándose en menos de tres años la friolera de 72 diputados y 3,6 millones de votos. Es la peor marca registrada por los conservadores, ya que ni la AP de Manuel Fraga obtuvo un resultado tan bajo en 1982 (107) y 1986 (105). Cuando se produjo la refundación con José María Aznar y pasó a tener las siglas actuales, el Partido Popular consiguió 107 asientos. Habría que remontarse a los tiempos de la UCD, con la Coalición Democrática de Fraga, para ver un descalabro mayor (10). 
Las causas para analizar esta debacle son muchas:un líder sin tirón que llevaba solo nueve meses al frente del partido, un equipo a su gusto que no entusiasma y con ausencias importantes -purgó a los sorayistas-, una campaña mal planificada -según se señaló desde la dirección-, los viernes sociales de Sánchez... Pero, sobre todo, la fragmentación del voto de la derecha ha hecho mucho daño, como pronosticaba el propio líder del PP y diversos analistas. 
Manteniendo la compostura junto a su secretario general, Teodoro García Egea, y su número dos por Madrid, Adolfo Suárez Illana, el palentino clamó contra esa dispersión, poniendo como ejemplo Navarra, donde la alianza con UPN y los liberales les dio el triunfo. No obstante, en esa foto se echó de menos al mayor acierto de Casado en esta campaña:Cayetana Álvarez de Toledo. Yes que a diferencia de los otros cuatro grandes partidos, no hubo presencia femenina del bloque ante los medios. 
El dirigente palentino, demostrando sus grandes dotes como orador, vio claro el diagnóstico, no haciendo autocrítica, y culpando a Vox y Ciudadanos, a los que reprochaba «si había valido la pena ese enfrentamiento con el PP».  
Pero la fragmentación de la derecha no puede explicar que el bloque conservador haya pasado de tener 137 diputados a 65, del 33 por ciento de los votos al 16,7, y de que haya perdido en feudos tradicionales como Castilla y León, La Rioja o Galicia. No ha ganado en ninguna región, dado que en Navarra no acudía a las urnas en solitario. 
Cuando el pasado 21 de julio ganó las primarias del PP a Sáenz de Santamaría, con el apoyo clave de Cospedal, garantizó que con él el PP vencería, que estaría más unido. Ylo cierto es que no solo varios millones de papeletas migraron a Vox o a Cs. También dirigentes, como el exministro Bauzá o el expresidente de la Comunidad de Madrid Ángel Garrido se fueron a los naranjas o uno de los pesos pesados de Esperanza Aguirre, Íñigo Henríquez de Luna, al bloque de Abascal. «Yo me he pasado a Vox porque Pablo no cumplió lo que prometió. Ha metido a sus amigos, como Isabel Díaz Ayuso (candidata madrileña)», comenta José Luis, que formó parte del equipo de Casado en primarias. 
Mientras, Vox tiene cierto regusto amargo, ya que su entrada no ha sido tan espectacular como la de Podemos (42) y Ciudadanos (40) en 2015.