Zancadas en color verde

B.M
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La carrera solidaria de la Hermandad de la Esperanza reunió a unos 450 participantes que quisieron colaborar con Aferd, Asociación de Apoyo a las Familias con Enfermedades Raras y sin Diagnosticar

Zancadas en color verde

Bajo el paraguas de la esperanza, tanto el sentimiento como en este caso la hermandad abulense, se volvió a organizar una carrera solidaria que pudo unir el deporte y la ayuda a los demás.
Fue gracias a la II Carrera Solidaria ‘Zancadas de la Esperanza’, organizada por la Hermandad Nuestra Señora de la Esperanza, la asociación ‘El poder del chandal’ y la Peña Salud y Esperanza, que en esta segunda edición pusieron la mirada en Aferd, la Asociación de Apoyo a las Familias con Enfermedades Raras y Sin Diagnosticar, a quien se destinará el dinero recaudado.
El presidente de la hermandad, Sergio Fernández, explicó que en esta edición se ha contado con unos 450 participantes en un día que se presentó con temperaturas adecuadas para correr, lo que ayudó a poder disfrutar «del deporte por una causas solidaria».
Para ello se comenzó con la carrera infantil, dividida por metros según la edad, siempre pensando en adaptar el recorrido a sus edades. Con salida desde el Mercado Chico también se disputó la carrera absoluta con un recorrido que bien se pudo hacer andando, con cuatro kilómetros, o corriendo, con ocho, y donde además se incluyó la categoría de la silla joëlette con sus propios participantes. 
Aunque finalmente se tuvo que hacer algún cambio en el recorrido, lo que no varió es que los participantes pudieron «disfrutar del casco histórico que tenemos en Ávila, haciendo deporte y pasando el día en Ávila», según explicó Sergio Fernández.
Por su parte, Sonsoles López, presidenta de Aferd, comenzó que, aunque son una de las asociaciones más jóvenes de Ávila, han descubierto que pueden contactar con «gente tan solidaria y tan buenas personas como para hacer un evento de tal magnitud en el que más de 400 personas ya saben que existimos en Ávila, saben por lo que van a correr y caminar, saben el proyecto  de nuestra asociación» y así se consigue «dar esa visibilidad a las enfermedades raras y los afectados de estas patologías».
En su caso, la labor que realizan se manifiesta con la atención a más de 60 familias, no en todos los casos con socios afectados porque también hay personas que colaboran con ellos para organizar actividades.
En cuanto a sus necesidades, la primordial que tienen en este momento es contar con un «espacio físico propio para poder hacer todo tipo de actividades con nuestros socios, es una cosa fundamental hoy en día para poder seguir creciendo como asociación», explicó. Además, ya en la presentación de esta carrera hablaron de la puesta en marcha de talleres para los afectados, a lo que ayudará el dinero recaudado puesto que la participación en el evento, donde colaboraron Ayuntamiento, Diputación y empresas patrocinadoras, tenía un coste de tres euros para niños y diez para adultos.