Un proyecto regulador de la climatización pionero en Europa

J.M.M.
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Un proyectoregulador de la climatización “pionero en Europa"

El Centro Residencial Infantas Elena y Cristina dispone de un sistema inalámbrico de gestión, regulación y control de la calefacción de sus ocho pabellones que se maneja desde un dispositivo móvil tras realizar una inversión de unos 10.000 euros

Se imaginan el poder controlar desde un dispositivo móvil, las 24 horas del día, todo el sistema de calefacción de los ocho pabellones del Centro Residencial Infantas Elena y Cristina sin necesidad de haber realizado obra civil. Pues eso es lo que ocurre desde hace unos meses en este centro, dependiente de la Diputación Provincial, después de haber realizado una inversión de apenas 10.000 euros. Un router 4G, una centralita, termostatos y receptores inalámbricos, receptores que activan y paran las máquinas de calefacción de cada pabellón y unos repetidores son los dispositivos que se han empleado para cubrir los 15.500 metros cuadrados de que consta esta instalación.

Este sistema inalámbrico de gestión, regulación y control de la climatización del Centro Residencial Infantas Elena y Cristina fue presentado este miércoles en un acto que contó con la presencia de la diputada Beatriz Díaz Morueco, el oficial calefactor del Servicio de Construcciones Civiles de la Diputación, Jesús Manuel Martín, y el gerente en España de la multinacional Delta Doré, Joan Carles Rubio, que ha sido la entidad, de origen francés, encargada de implantar este sistema “pionero en España y en toda Europa”.

Beatriz Díaz aseguró que “la Diputación tiene un compromiso con la eficiencia energética, la sostenibilidad y la reducción de emisiones de contaminantes, que a través de este sistema hemos conseguido mejorar”. En este sentido, recalcó que a través del Servicio de Construcciones Civiles “hemos logrado que la climatización de este edificio, que son aproximadamente 15.500 metros cuadrados, se pueda programa, gestionar y controlar a través de un sistema operativo instalado en un dispositivo móvil, y sin hacer obras, que eso es lo más importante”. Es por tanto, insistió, “un sistema que ahorra costes desde el momento de planearlo, en su puesta en marcha y en su funcionamiento habitual”. De hecho se estima que una instalación de estas características con cableado habría supuesto una inversión que rondaría los 200.000 euros, a lo que habría que sumar posteriormente la importante obra civil que habría que haber llevado a cabo, y que en este caso no ha sido necesario. De igual modo, se apuntó que en estos momentos, durante la última campaña invernal, ya se ha experimentado un ahorro en el consumo de combustible para calentar este centro que se cifra en torno al 22 por ciento.

Joan Carles Rubio, por su parte, manifestó que “para Delta Doré esta instalación ha sido un reto” porque emplean una “tecnología radio” que “ha facilitado la instalación en este tipo de instituciones, donde el hecho de poder realizar una regulación sin tecnología radio implicaría una obra civil muy importante”. A su vez, precisó que hasta el momento su tecnología estaba pensada para proyectarse en un solo edificio, y aquí se ha logrado extender a ocho pabellones, “todo un reto” que ha propiciado que hayan hecho un seguimiento especial a esta obra “porque para nosotros supone un salto también, de testar este tipo de tecnologías en entornos con multipabellones”. A su vez, agradeció la “implicación” y la “valentía” de la Diputación y del Servicio de Construcciones Civiles de la institución provincial para desarrollar esta actuación, así como la “confianza en esta tecnología, porque ha sido una aventura”, que “nos permite presentar esta tecnología en este tipo de ambientes”, una experiencia, según reconoció, “de la que estamos aprendiendo y seguimos aprendiendo mucho”. De hecho, indicó que “es una instalación que sigue viva, que todavía se pueden hacer otras mejoras, y gracias a la tecnología radio se pueden ir complementando poco a poco en diferentes ejercicios y sin tener que hacer obra civil, que es el verdadero reto”, ya que en ese caso supondría “un coste muy elevado”.

Jesús Manuel Martín, uno de los grandes promotores de que se haya llevado a cabo esta instalación, explicó que “mi gran sueño y mi gran ilusión son las energías renovables y las técnicas de regulación y control para la eficiencia energética, y la reducción de emisiones”. Martín explicó que “el sistema de Delta Doré hacía lo que yo llevaba demandando durante dos años”, un sistema inalámbrico de gestión y control de la climatización del Centro Infantas sin necesidad de realizar obra civil, “con estas coberturas y que nos facilite toda la programación de una instalación tan compleja” de un centro que se inauguró en 1985. Este sistema, insistió, “nos ha ayudado mucho al ahorro energético no sólo por la regulación, sino porque nos ha ayudado a detectar muchas averías en los conductos, en las válvulas y en los sistemas”, y todavía se pueden lograr más mejoras a través de la información que se recaba, ya que se aportan múltiples estadísticas.

Esta experiencia, a juicio de Jesús Manuel Martín, la hace muy interesante para extenderse a todo tipo de edificios públicos o industriales, y quiso agradecer especialmente a Carlos García, presidente de la Diputación Provincial, que en su momento también apostó por la implantación de este sistema, y respaldó la propuesta que se le elevó desde el Servicio de Construcciones Civiles de la institución provincial.