Los niños dan vida a las calles de Ávila

P.R.
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Tras seis semanas de confinamiento, más de 18.700 niños abulenses menores de 14 años, según los datos del INE 2019, se les permitía salir a las calles después de mes y medio de encierro

Los niños dan vida a las calles de Ávila - Foto: David Castro

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Los niños de Ávila salen a la calle

Luis, un padre primerizo, salía ayer por la mañana por primera vez de su casa con el cochecito en el que llevaba a Andrea, su bebé de cinco meses, que había permanecido confinada en su vivienda durante algo más de un tercio de su vida. Tanto es así que, como indicó su padre, la pequeña cuando salió a la calle cerró los ojos, porque le molestaba el sol. Lo cierto es que los ojos de la pequeña Andrea eran un auténtico poema de curiosidad, mirando todo lo que estaba a su alcance visual.
Como Andrea, ayer en Ávila y provincia pudieron haber salido a la calle a algo más de 18.700 niños menores de 14 años. Para muchos de ellos fue la salvación, porque necesitaban salir a respirar aire y sobre todo a quemar las calorías que les sobraban en el cuerpo. Su casa ya les pesaba, después de permanecer encerrados sin salir a la calle durante seis semanas.
Las zonas de Ávila en las que más niños se pudieron ver fueron las que están más pobladas por familias jóvenes. Toda la zona sur y alguna zona concreta de la norte. En el norte, los aledaños de la calle Patrimonio de la Humanidad fueron los más frecuentados por padres e hijos. Yen la sur, diversas zonas: las inmediaciones del Parque de los Patos o de las Cuatro Estaciones, frente a la calle Agustín Rodríguez Sahagún. En el Barrio Valle Amblés, a partir del llamado ‘Puente de las Sanguijuelas’.
Prácticamente en toda la ciudad se podían ver a los pequeños con sus padres. Se apreciaba que era un día especial para estos pequeños y progenitores. También en el centro de la ciudad: Paseo del Rastro, Mercado Grande y algo menos en la zona del Mercado Chico, porque esta no es una zona en la que vivan parejas jóvenes con hijos. También se veían algunos niños en la Avenida de Madrid y en el Paseo de Don Carmelo. Muy pocos en la Avenida de Portugal, al menos en el periplo que este periódico realizó ayer por la mañana para tomar el pulso a la ciudad en una mañana especial.
Fueron pocos los niños que salieron a pasear con las manos vacías. La mayor parte de ellos llevaban algo: una muñeca, un automóvil... «Les da seguridad», comentaba otra de las madres con la que habló es periódico. Pero también otros llevaban patines en líneas con sus correspondientes protecciones, monopatines y también bicicletas. Muchas bicicletas se pudieron ver, que portaban los niños acompañados de sus padres. 
Lo que pudimos ver a lo largo del recorrido que hicimos por la ciudad fue que en todo momento las familias respetaron las distancias de seguridad marcadas por las autoridades sanitarias. En ningún momento vimos romper este condicionante esencial para frenar al coronavirus. Algo que, por lo que pudimos comprobar, los niños tenían muy presente.
Se respetaron igualmente las zonas de los parques infantiles, que no fueron violentadas, al menos hasta donde pudimos ver. La Policía  Local de Ávila el día anterior había estado precintando las zonas de juegos, porque no está permitido su utilización.
Pero no todos los niños optaron por salir ayer a la calle. Muchos prefirieron permanecer en casa. Los psicólogos infantiles aconsejan no  obligar a los niños a salir de casa en estos momentos hasta que se encuentren preparados para realizar esa salida.

Pediatras.  La Asociación Española de Pediatría ha hecho una serie de recomendaciones para la salida inicial de los niños durante el confinamiento. En lo primero que inciden los pediatras es que se deben respetar al máximo las normas fijadas: «los niños menores de 14 años deberán seguir escrupulosamente las normas de salida: salir sólo durante un tiempo limitado y siempre acompañados por adultos. Estas recomendaciones no deben ser interpretadas como un salvoconducto para que niños o adultos acompañantes salgan a la calle libremente. El objetivo común sigue siendo reducir la transmisión del virus, y para eso, es fundamental minimizar el riesgo de contacto en la salida».
Consideran sumamente importante los pediatras que «los niños deben de participar en las acciones preventivas habituales para la contención y expansión de la infección» porque «existe evidencia sólida que confirma que los niños son capaces de transmitir la infección a otras personas y se ha documentado que la eliminación del virus en las secreciones respiratorias y en las heces puede ser más prolongada en los niños, incluso con síntomas leves, que en los adultos».
Recuerdan los especialistas  que en estas salidas de los pequeños se debe mantener el objetivo de evitar el contacto físico y cumplir las recomendaciones de higiene y distancia física con otros niños o viandantes, que es la prioridad de salud pública. «Es decir, hacerlo sin poner en riesgo a los propios niños y a sus familias». Por ello aconsejan que estas salidas «deben producirse de forma limitada y ordenada a las calles, u otros lugares concretos al aire libre, cercanas al domicilio y bajo la vigilancia de un adulto responsable».  Insisten que «los niños con infecciones respiratorias activas –posiblemente ‘infecciosos’–, los niños que tengan cualquier otro problema de salud agudo, así como los que padecen afecciones crónicas que deberán acordarlo previamente con su especialista) –que son los únicos niños vulnerables potencialmente a enfermar gravemente– deberán de momento permanecer en casa. Será responsabilidad de sus pediatras determinar las condiciones específicas de su desconfinamiento».
En cuanto a los mayores de 14 años, los pediatras  indican que «serán considerados, desde el punto de vista de la salida a la calle como adultos. Esto quiere decir que podrán salir a hacer recados, acompañando a sus familiares adultos, pero deberán seguir de forma estricta las normas ya vigentes para los adultos. Si salen solos, sin acompañante adulto, deberán llevar una autorización, y solo podrán salir para efectuar alguna                  de las acciones permitidas a los      adultos».