Siete de cada diez alumnos cursan la asignatura de Religión

Redacción
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Son en concreto 8.790 escolares en la pública (repartidos en 78 centros), y 5.207 en la concertada (con 10 centros, 3 de ellos diocesanos). Suman casi 14.000 de un total de 19.286 alumnos abulenses

El 72,57% de los 19.286 alumnos abulenses cursan la asignatura de Religión y Moral Católica en los centros públicos y concertados de la Diócesis de Ávila. Son, prácticamente tres de cada cuatro escolares los que han optado por la materia. Suman casi los 14.000 alumnos que se reparten entre los 8.790  en la pública (repartidos en 78 centros), y 5.207 en la concertada (con 10 centros, 3 de ellos diocesanos).

Las cifras han sido aportadas por la Delegación de Enseñanza religiosa escolar de la Diócesis, recogidos de los centros públicos y concertados de nuestra provincia. En el conjunto de Castilla y León son cerca de 195.000 los alumnos que eligen esta asignatura, el 72,1 % del total, desde Infantil hasta primero de Bachillerato.

Tanto en la pública como en la concertada, el mayor número de inscritos se registra en la etapa de Primaria, con 4.303 y 2.044 respectivamente, seguida de Secundaria, con 2.518 y 1.742.

Por otro lado, solo en la red de centros públicos en Ávila hay un total de 56 profesores dedicados en exclusiva a impartir la asignatura de Religión y Moral Católica, que han accedido a su plaza por reunir las condiciones académicas y eclesiales establecidas tanto en los acuerdos Iglesia-Estado como en la legislación educativa. A ellos hay que sumar otros 89 docentes que desarrollan la materia, junto con otras asignaturas, en los centros concertados de la provincia de Ávila.

Cabe recordar que según los Acuerdos Iglesia- Estado, todos los centros están obligados a ofrecer a los padres la posibilidad de inscribir a sus hijos en la asignatura de Religión, así como a los alumnos mayores de edad elegir ellos esta asignatura, siendo la confesional católica la que resulta mayoritariamente elegida, pero existiendo la posibilidad de optar por otras religiones que tienen convenios con el Estado o por ninguna.

Libre elección, pero obligada oferta. Es por tanto de libre elección para las familias y alumnos, pero de obligada oferta para los centros, que deben hacer visible la posibilidad de optar por esta asignatura en los modelos de matriculación. Los datos demuestran la extraordinaria salud de una asignatura que, como también apuntan los delegados de enseñanza de las 11 diócesis de Castilla y León, “por desgracia, se ve sometida con cada cambio de gobierno al debate político, pero que permanece en la práctica escolar muy activa porque las familias siguen demandándola año tras año de manera mayoritaria”.

Por ello, desde la Delegación de Enseñanza de la Diócesis de Ávila se quiere animar a las familias a matricular a sus hijos en clase de religión, una actividad académica diferente a la catequesis pero complementaría que, entre otras cosas, contribuye a la formación integral de los alumnos y proporciona herramientas para la comprensión de la sociedad y la cultura occidental.

 

Campaña. Recientemente, las delegaciones diocesanas de enseñanza de Castilla y León han promovido un movimiento en redes denominado #ReliEsMas que ha alcanzado una destacada visibilidad al conseguir ser Trending Topic en Twitter. Los más de 100.000 impactos alcanzados en las dos últimas convocatorias digitales han expresado el deseo de que esta asignatura sea contemplada en la próxima Ley de Educación en línea con los modelos educativos europeos, disfrutando de una carga lectiva suficiente, con alternativa curricular para los que no la elijan y con plena evaluabilidad académica. Todas estas reivindicaciones no son de entrada atendidas en la propuesta legislativa de la Ministra Celaa, por eso desde este colectivo se considera que, de prosperar la futura ley, se distorsionarían los legítimos intereses de una parte importante de la sociedad civil puesto que se impone sin el consenso de la comunidad educativa y se tramita ahora que la sociedad está inmersa en la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia. De la misma manera, denuncia este movimiento en red que la ley nacería amortizada porque se diseñó en un contexto pre-COVID que ya nada tiene que ver con el nuevo paradigma escolar que nos espera.