Confinamiento con sabor saludable

SPC
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La nutricionista palentina Noelia Pedrosa establece una serie de pautas y recomendaciones para evitar abusos y prácticas alimenticias insanas durante el confinamiento

Confinamiento con sabor saludable

Aunque este verano va a distar mucho de lo que suele ser unas de las estaciones del año más esperadas por la mayor parte de la ciudadanía, la operación bikini y las dietas correctamente organizadas no tienen por qué dejarse de lado. Más bien todo lo contrario, dado que la prohibición de salir a la vía púbica y la acumulación de horas en los domicilios provoca un mayor consumo de alimentos adictivos, pero que no son aliados de una rutina saludable.

En este contexto, la dietista-nutricionista palentina y responsable de la página en redes sociales ‘Cómete la dieta’, Noelia Pedrosa, afirma a la Agencia Ical que, con una gestión adecuada y sin afectación del estado emocional, el confinamiento “no debería influir sobre la alimentación, al mantener los hábitos diarios”. Aun así, reconoce que esta práctica no se “está llevando a cabo en muchos hogares”, dado que el escenario excepcional “ha supuesto un cambio drástico en la rutina diaria”. La consecuencia directa repercute en la salud de cada persona, al juntarse la falta de actividad física con el aumento de consumo de productos insanos, señala.

A modo de recomendación, “lo mejor es no tener en casa alimentos que sean perjudiciales para la salud, como es el caso de los conocidos ultraprocesados (bollería, chocolatinas, snacks o gominolas); postres lácteos azucarados (natillas, flanes, yogures azucarados); embutidos, o precocinados, entre otros. En cuanto a las bebidas, apunta que “sería conveniente no tener al alcance contenidos alcohólicos, así como refrescos azucarados, zumos y batidos”.

De la mano de las propuestas anteriores para eliminar determinados productos de la cesta de la compra, Pedrosa subraya que se puede seguir una dieta durante el confinamiento. “Lo principal es controlar el picoteo, aunque, si se hace, debe ser con opciones saludables”, quien añade que es “importante comer cuando realmente se tenga hambre y mantener una adecuada hidratación, con el agua como bebida de preferencia”. A mayores, destaca que la necesidad de “mantenerse activos”, por lo que es recomendable reservar, al menos, una hora al día para hacer cualquier ejercicio.

Asaltos al frigorífico

Con motivo de la subida en el consumo de productos poco saludables, con acciones conocidas popularmente por las redes sociales como ‘asaltos al frigorífico’, la nutricionista palentina detalla que, en primer lugar, “sería interesante planificar con anterioridad una rutina horaria” para el trabajo, el ocio, el ejercicio y las comidas, con el objetivo de “no tener la sensación de comer fuera de horas”. “Es muy importante diferenciar el hambre real del hambre emocional”, radicado en el aburrimiento, tristeza o el estrés.

Para combatir dicho hambre emocional, una alternativa puede consistir en “buscar actividades que sean placenteras y mantengan ocupados a cada uno”, como puede ser la lectura, la música, la pintura o el visionado de series, por ejemplo. No obstante, si se lleva a cabo el picoteo, las opciones saludables deberían pasar por fruta, encurtidos, chocolate de 85 por ciento de cacao, frutos secos, humus o patés vegetales caseros o infusiones, además de muchas más.

En ese sentido, Pedrosa explica que hay que ayudarse de los productos de temporada durante este confinamiento y mantener así una alimentación óptima y saludable. En primer lugar, es época de fresas, plátanos, mandarinas, naranjas y, en breve, empezará la comercialización de cerezas, nectarinas o melocotones, en el ámbito fructícola, mientras que la mayor parte de la gama de las verduras están al alcance, desde la compra en el comercio local de la tierra.

Además, es recomendable que predomine el consumo de alimentos de origen vegetal como verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y frutos secos, así como alimentos de origen animal (carne, pescado, lácteos y huevos). Todo esto debe ser complementado a partir del uso del aceite de oliva virgen extra y de una correcta hidratación, de entre uno a dos litros diarios, puntualiza.

Falta de vitaminas

La dietista deja claro que hay pérdida de vitaminas durante el confinamiento, al existir un “riesgo de déficit de vitamina D”, ya que el “90 por ciento de esta vitamina se sintetiza en la piel a través de los rayos del sol”, la cual es necesaria para la absorción y metabolismo del calcio, por lo que un déficit de ésta “puede afectar a los huesos, músculos y al sistema inmunológico”, asevera.

De esta forma, traslada que la manera más sencilla para suplir dicha carencia al no poder salir a la calle es exponerse al sol durante 15 o 20 minutos todos los días. Siempre de una “manera directa y no a través de un cristal o con crema solar”. Para todas aquellas personas que no posean las preciadas terrazas o balcones, la profesional aclara que “basta con asomar la cara, cuello y brazos por la ventana”.

A través de la dieta, todo depende del “aumento del consumo de alimentos ricos en vitamina D”, entre los que se encuentran los huevos, lácteos y derivados, hígado de ternera, hongos, aguacate o pescados azules -salmón, caballa, atún-. Aun así, asegura que, actualmente, “no se recomienda su suplementación para población general, aunque puede darse, bajo prescripción médica, en grupos de riesgo como niños menores de un año, mujeres en periodo de lactancia, embarazadas y en personas mayores de 65 años”, apostilla Noelia Pedrosa.



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