La Cebrereña pierde otra ocasión

Área 11
-

El empate en su campo ante el Burgos Promesas le deja a dos puntos de la salvación a falta de dos partidos para el final de la temporada

La Cebrereña pierde otra ocasión

Afalta de dos partidos para el final de la temporada, la Cebrereña se queda a dos puntos de la salvación después de perder la ocasión de sumar tres puntos en su campo ante el Burgos Promesas, el rival más sencillo de los que le quedaban a los verdiblancos, que se las tienen que ver con Zamora y Numancia B en los dos últimos partidos.
Salían midiendo fuerzas ambos conjuntos, Perdi probaba en la primera llegada un lanzamiento lejano que se iba por la línea de puerta mientras que Torres no aprovechaba la ocasión en una mala salida de Garrosa.
Las imprecisiones defensivas de los verdiblancos en los primeros compases dejaban entrever el nerviosismo que reinaba en la tarde de sábado en Cebreros.
Nadie conseguía controlar el partido ni finalizar con ocasiones claras. Gallo lanzaba en el minuto 12 una falta directa demasiado lejana que atrapaba Garrosa sin problema.
Dos minutos más tarde, Perdi ponía con el exterior un balón a Súper que se desmarcaba por la banda acabando en un córner que sacaba Diego y volvía a recoger el propio Súper para pegar con toda la potencia en la ocasión más clara hasta ese momento, que se marchaba desviada.
Guille Velayos luchaba por controlar balones entre los defensores, y volvía a probar en el 19 a Álex con un lanzamiento lejano y plano que atrapaba el guardameta.
Se llegaba a la media hora de juego con una ocasión para los burgaleses, tras jugar a buscar la espalda con pases largos y sin presencia en el área local. Era Zamora el que recibía uno de los pases y lanzaba cruzado marchándose por poco.
Asedio total verdiblanco los últimos minutos de la primera mitad. Gran trabajo en todas las líneas, que no conseguía culminar en gol.
Perdi la tenía con la cabeza en el 41 rematando un saque de esquina colgado por un Diego que no paraba de crear peligro entrando por banda. Juan Camilo, a pesar de su juventud, dejaba detalles de calidad que ayudaban ofensivamente.
segund parte. Comenzaba la segunda mitad con Torres y Cerezo poniendo en apuros a Garrosa, pero Ruba atento y en el sitio idóneo como acostumbra, solucionaba despejando el balón para terminar la peligrosa jugada.
La Cebre se recomponía rápido y se hacía con el control del partido a base de presión.
Guille Velayos disparaba directo a puerta en el 50, pero el balón lo despejaba Campos, después repetía Juan Camilo sin suficiente fuerza. Los de Pepe García creaban ocasiones, en el 56 la defensa visitante sacaba el balón de la línea de gol tras un tumulto en el área de Álex.
Zamora aprovechaba la posición de los verdiblancos volcados al ataque para organizar un contraataque que terminaba con pase al segundo palo para que Oscar Vázquez cabecera por encima del larguero.
El propio Óscar Vázquez sacaba de sus casillas a los locales, acusando dolores para pasar varios minutos en el suelo y parar hasta tres jugadas.
Aparecía Álex salvando al Burgos Promesas en el 68, sacando una gran mano a un tiro de Mario Hidalgo.
Seguían apretando los cebrereños, y en el 76 Ruba ponía un balón a Diego que disparaba sin nadie interponiéndose pero se marchaba alta.
Álex intervenía varias ocasiones en el último tramo de partido para evitar la victoria verdiblanca a pesar de las múltiples ocasiones. Víctor se revolvía entre la defensa y pasaba la pelota a Súper que no conseguía superar la salida del guardameta en el 83.
En el 85, de nuevo Víctor lanzaba una falta directa que atajaba el portero.
El juego no salía del área de los de Carlos Aguilera que a pesar de no tener nada en juego, encontraban en la pérdida de tiempo y juego duro sus mejores aliados para frenar a la Cultural.
En el 87 aparecía Guille Velayos con un potente disparo y ya en el descuento Ruba no lograba rozar el balón ante Álex señalando seguidamente el colegiado el final.
Los jugadores verdiblancos caían al suelo con el pitido final, con la impotencia que supone no haber conseguido tocar la red tras 90 minutos intentándolo con multitud de ocasiones; y sabiendo que los dos puntos que escapan podían ser la llave de la salvación.