Ávila celebra la solemnidad del Corpus Christi

E.C.B
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Los niños de primera comunión volvieron a acompañar a la custodia de Juan de Arfe a lo largo de un recorrido por el centro histórico de Ávila, en el que las cofradías adornaron cuatro altares además del situado junto a la Catedral

Ávila celebra la solemnidad del Corpus Christi

Ávila celebró este domingo en ambiente festivo la solemnidad del Corpus Christi. Cientos de personas se dieron cita frente a la Puerta de los Apóstoles de la Catedral para contemplar la salida de la procesión, en la que numerosos niños que han tomado este año la primera comunión, como es tradición, acompañaron a la custodia de Juan de Arfe en un recorrido que les llevó por el centro de la ciudad.
Las celebraciones de este día de fiesta, marcado por unas temperaturas agradables y viento, comenzaron a las once de la mañana con la santa misa en el primer templo de la capital, presidida por el obispo de Ávila, José María Gil Tamayo, que en su homilía tuvo unas palabras de alegría para los niños y niñas de primera comunión sentados en las filas centrales del templo, para después recordar a todos los presentes la necesidad de ayudar a los más necesitados. «Nuestra sociedad ha avanzado mucho, pero todavía hay exclusión y todos juntos debemos abrazara los que más lo necesitan. Hagamos que la solidaridad entre en las prioridades políticas y sociales y ayudemos y seamos voz de quien no la tiene», afirmó el prelado.
Tras la Eucaristía, poco antes de las doce y media de la mañana comenzaban a repicar las campanas de la Catedral cuando la procesión iniciaba su recorrido, encabezada por los representantes de las diferentes cofradías y hermandades de la ciudad con sus estandartes y los músicos de la Banda de Cornetas y Tambores El Amarrado de Ávila, que abrían camino a los estandartes de la Asociación Nocturna Femenina Española y de la Sección Adoradora Nocturna y a los niños que han comulgado por primera vez este año. Organizados por parroquias cuyos nombres rezaban en diferentes carteles, a los niños de comunión de Santo Tomás les seguían los de San José Obrero, San Pedro Bautista y así sucesivamente hasta completar las diferentes iglesias de la capital, todos ellos agarrados a un cordel para evitar que se dispersaran.
Los niños precedían al elemento central de la procesión, la custodia realizada en plata en el siglo XVI por Juan de Arfe que representa a Jesús Sacramentado, que a lo largo de su recorrido por las céntricas calles y plazas de Ávila fue deteniéndose brevemente ante los cuatro altares erigidos por las cofradías, el primero en la calle San Segundo, realizado por la Cofradía de San Segundo;el segundo en la plaza de Santa Teresa, engalanado por la Real e Ilustre Archicofradía de Nuestro Padre Nazareno Jesús de Medinaceli;el tercero en la plaza de José Tomé, del Ilustre Patronato de la Santa Vera Cruz, y el cuarto, en la ermita de las Nieves, de la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza.
Además de estas paradas , la comitiva procesional, que cerraban las autoridades eclesiásticas, civiles, militares y académicas junto a la Banda Municipal de Música, había previstas otras tres estaciones más de adoración eucarística en las plazas de Santa Teresa, Mercado Chico y la Catedral, donde tuvo lugar la bendición del Santísimo Sacramento en el altar instalado en la fachada norte del templo.