Una cuestión de estilos

Agencias
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Vaqueros y camisa con las mangas subidas son las prendas universales de los candidatos a la Presidencia, aunque cada uno elige su indumentaria en función del público al que se dirige

Una cuestión de estilos - Foto: EVA ERCOLANESE

 

Después de 10 días de campaña, la política de gestos y el vestuario de los candidatos a La Moncloa son un marcador más para sumar o restar votos. Cada uno con su estilo, pero todos han coincidido en subirse las mangas de la camisa con la idea de transmitir que están «dispuestos para trabajar por España».
Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Santiago Abascal usan pantalón vaquero, la prenda más democrática, pero si hay una pieza que une a estos cinco líderes es la camisa. Independientemente de su tejido o el color, todos la lucen con las mangas arremangadas con la idea de trasmitir al votante que «están listos, dispuestos para trabajar por España», según explica la directora de grado de diseño de moda de Escuela Universitaria de Diseño, Innovación y Tecnología, Carmen Martínez Trillo.
Siguen al pie de la letra los consejos de sus asesores con el fin de mostrar su mejor cara e imagen y también su mejor gesto durante la campaña, cuando mantienen más proximidad con los ciudadanos.
Una cuestión de estilosUna cuestión de estilos«Es difícil votar a un político con un estilo descuidado, al que no se puede abrazar», advierte el asesor de comunicación Antoni Gutiérrez Rubí, quien asegura que a los políticos les favorece mostrar una imagen «saludable y un vestir cuidado».
La elección de la indumentaria tiene mucho que ver con el cargo que ocupan y al que aspiran. Para Trillo, Sánchez ha evolucionado bastante en su vestir. Mantiene la cazadora, «su prenda fetiche», y se atreve con «pantalones ajustados, es consciente de su físico».
Sin embargo, Iglesias apenas ha tocado su imagen, «sigue llevando una estética universitaria, mantiene su coleta y sus camisas de Alcampo, para entendernos», añade Gutiérrez Rubí, mientras que Casado se viste con la intención de proyectar la imagen de un presidente, «casi siempre con traje».
Una cuestión de estilosUna cuestión de estilosLa novedad estilística llega de la mano de Santiago Abascal, «con un estilo indefinido, su vestuario está ligado al mundo rural, no tiene una imagen tan urbana como el resto de candidatos», apunta el asesor.
Otro recurso estilístico de los políticos es la corbata, complemento que hoy ya no está vinculado con la «elegancia ni con la solvencia. Ha dejado de ser símbolo institucional y de autoridad», añade Rubí, quien considera que Casado la utiliza para identificarse con su electorado conservador: «Para ellos, va unida a la seriedad y sobriedad».
Más importancia en el vestuario político adquiere la combinación chaqueta más camisa, un conjunto correcto en todos los candidatos, salvo en Iglesias, quien no suele lucir chaqueta, pero «cuando lo hace se percibe que no se encuentra cómodo con ella, es el más coherente con su programa electoral», añade Martínez Trillo.
Una cuestión de estilosUna cuestión de estilos - Foto: DAVID MUDARRADurante los mítines del fin de semana, los candidatos cambian su forma de vestir, «apuestan por prendas más informales, pero todas muy estudiadas». Viven pendientes de la fotogenia, especialmente Sánchez, Rivera y Casado, según Gutiérrez Rubí, quien asegura que no por ello se trata de «personas vanidosas, hablamos de líderes de un país importante de la Unión Europea y se visten para representarlo».
el lenguaje del color. En política, los colores dicen mucho de los candidatos. El marrón y el verde son los favoritos de Abascal, tonos vinculados al campo, y que aportan «relajación, estabilidad y resistencia», cuenta Martínez Trillo.
El líder del PSOE prefiere el gris, un color clásico y atemporal que actúa a modo «de escudo ante las influencias externas», agrega la profesora, quien detalla que Casado elige el azul porque «proyecta liderazgo». A Albert Rivera le gusta el blanco y azul marino que están ligados a valores como «la dignidad y la honestidad». Iglesias no es fiel a ningún color, prefiere camisas de cuadros, tipo leñador, que trasmiten «accesibilidad».
Una cuestión de estilosUna cuestión de estilos - Foto: jesus PrietoLos gestos de los candidatos tanto del PSOE, PP, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox son también motivo de análisis para Gutiérrez Rubí, que considera la comunicación no verbal como la responsable del 70 por ciento de la comunicación no comunicativa.
«Todos ensayan los gestos y la forma en la que acompañan sus palabras, con la intención de dar impulso a su discurso», afirma Rubí, quien apunta, que este caso, el dedo índice de la mano derecha levantado «es el gesto de mayor rotundidad».
«No estamos frente a líderes cambiantes sino frente a líderes insistentes», concluye.