A punto el fin de la segunda fase del Plan de Iluminación

I.Camarero Jiménez
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Hace escasas fechas comenzaban a reubicarse puntos de luz en la Catedral, una de las obras previstas más cuantiosas y que cuenta con financiación público-privada

Es sin duda uno de los proyectos que más le ha gustado y en el que más se ha implicado el teniente alcalde de Servicios a la Ciudad, Turismo y Patrimonio. Es el Plan Director de Iluminación Ornamental y Paisaje Lumínico de Ávila. Nacido en 2014 y con múltiples premios en su haber está a punto de cerrar una segunda fase «muy ambiciosa y centrada en el patrimonio», en los monumentos más importantes de la capital, pero no sólo en ellos también en sus entornos. 
Se trata de por supuesto mejorar su iluminación evitando la contaminación lumínica, pero también de recuperar espacios, entornos y algunos de ellos «brillarán en la noche como nunca lo habían hecho antes», son palabras de Palencia y es que, cierto es que hay algunos de esos monumentos que han tenido la suerte de engrosar esta segunda fase del plan y que hasta ahora nunca habían contado con iluminación propia.
Los abulenses serán testigos antes de que acabe el año 2018 del fin de los trabajos de iluminación en 14 espacios: La Encarnación, el Mercado Grande, la plaza del Ejército, el Arco del Grande, la iglesia de San Pedro y la de Santa María la Antigua, la Catedral y su plaza, la iglesia de San Juan, la de Mosén Rubí, la explanada del CRV y las escaleras de San Vicente, así como el arco y la fuente de San Vicente  y los palacios de Los Verdugo y la Duquesa de Valencia.
De todos ellos solo la explanada del CRV y las escaleras de San Vicente están a día de hoy acabados, los demás en su mayoría están en proceso.
Caso más que destacable es el de la Catedral en cuyo entorno se intensifican en estos últimos días los trabajos de manera muy palpable, sobre todo por el cambio de numerosas farolas del entorno ya que se han retirado las antiguas para instalar nuevos puntos de luz, pero en los que aún no se han acoplado los focos que iluminarán el principal templo abulense (sólo lo que corresponde al viario). Así que no es de extrañar que las obras no acaben hasta fin de año, a pesar de que se trabaja a buen ritmo.
Destacaba Héctor Palencia que el ambicioso plan ornamental acomete otros frentes ya que en este templo no sólo es cuestión de iluminación, sino también de adecuación de espacios del entorno. De hecho la plaza comienza a ser adecentada, las pilastras que sostienen a los famosos leones, las peanas sobre las que reposan, se están limpiando de óxido y de suciedad y las farolas también sostenidas por estos elementos se despojarán de  focos aunque sí se conservan las farolas isabelinas. 
A mayores se sustituirán también los actuales bolardos metálicos por otros de piedra para que no haya tanto contraste con la imagen de la plaza.
La idea es dar más luz y también invitar al paseo pero no sólo de cara a los visitantes, también de los abulenses» para que recuperen los espacios que siempre les han correspondido». De algún modo ese hacer brillar la ciudad significa también dar una idea más comercial del centro histórico para fomentar a su vez el comercio y la hostelería. 
Es evidente que el Ayuntamiento en solitario no podría acometer esa nueva iluminación en todos los monumentos, palacios, plazas y por eso ha sido muy importante y lo seguirá siendo a futuro (cuando toque el turno de la tercera fase del plan) la incorporación de socios, esto es la colaboración público-privada para acometer reformas. 
En el caso de la Catedral el cambio viene propiciado por la alianza de la Fundación Iberdrola (que pone 220.000 euros para la incorporación de 200 luminarias led) y el propio Ayuntamiento; o en el caso por ejemplo del Monasterio de Santo Tomás, los palacios y el arco y la fuente de San Vicente, con la Junta de Castilla y León como socio del Consistorios y es que las obras en la calle Lope Núñez y Esteban Domingo se han ampliado también en este sentido. La Junta también está a pie de obra en la iluminación del Monasterio de La Encarnación, que «además era una demanda vecinal desde hace muchos años». Allí también se intensificaban la semana pasada los trabajos y de hecho se tuvo que cortar la calle durante todo el jueves para las nuevas acometidas de la luz. Algo más de 70.000 euros está costando está intervención.
Eulen ha sido otro de los asociados en este plan con ayudas a la iluminación de El Grande, la plaza del Ejército, la iglesia de San Pedro y Santa María la Antigua(también estarán detrás de los Cuatro Postes), todo en pro de una menor contaminación lumínica y una iluminación más eficaz y claramente al hacerse con luminarias led no se dispara el consumo aunque haya más puntos de luz. 
Otro dato importante es que se ahorrará en infraestructura porque en general los nuevos puntos de luz servirán para dar luz al viario en general. Las alianzas público privadas o público-públicas son un hecho pero el teniente de alcalde también destacaba que algunas de las actuaciones son municipales exclusivamente tales como la de Mosén Rubí, San Juan o la ya concluida del Centro de Recepción de Visitantes.
A futuro una tercera fase es posible y a ella llegarán actuaciones ya confirmadas que no terminarán con el año en curso: la que atañe a los Cuatro Postes y su explanada y la de la plaza Teniente Arévalo, algo que además dependerá de los presupuestos del año próximo.