Humanidad en tiempos de coronavirus

B.M
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La sanidad abulense ha puesto en marcha distintas medidas de humanización para las personas hospitalizadas ante la actual pandemia. Incluyen videollamadas, mensajes de apoyo o la compañía de un familiar en los últimos momentos de vida

Humanidad en tiempos de coronavirus - Foto: David Castro

La soledad es uno de los males que también trae consigo la situación que ha provocado la pandemia del coronavirus. Y soledad no solo por tener que estar en casa, en algunos casos personas mayores que viven solos, sino también en el tiempo que tienen que pasar los pacientes en el hospital. Y aquí se incluyen los que se recuperan pero también aquellos que han tenido que morir en soledad, una situación especialmente triste también para las familias que no pueden acompañar a su ser querido en sus últimos momentos. La propia consejera de Sanidad, Verónica Casado, lamentó en varias ocasiones este hecho y anunció la puesta en marcha de un plan de humanización para intentar paliar en la medida de lo posible estas situaciones. En este sentido se refirió a decisiones como que el acceso a la televisión para los ingresados fuera gratuito, que pudiera acceder un familiar para acompañar a los enfermos en sus últimos momentos o que las personas hospitalizadas pudieran tener objetos personales para aliviar momentos de sufrimiento.
Son medidas generales que se han ido aplicando en los diversos hospitales de Castilla y León para no olvidar que la sanidad no tiene  solo que curar o aliviar, sino también tener esa parte de consuelo y humanidad.
En el caso de Ávila, la directora de Enfermería del Complejo Asistencial de Ávila, Sonsoles Olmedo, explica que durante este tiempo se ha pensado no solo en la asistencia sanitaria como tal sino también en la humanización de la misma y se han puesto en marcha distintas medidas para conseguirlo.
Para ello se ha preparado un decálogo de humanización, intentando que llegue esta forma de actuar desde la dirección a los profesionales. Esto supone que los pacientes tienen nuevas fórmulas de contacto con sus familias y referencias con el mundo exterior y su propia vida. Para ello se están haciendo videollamadas con pacientes y familiares y «diariamente se hace una llamada a todas las familias independiente también de la llamada clínica». Además, se ha puesto música mediante megafonía, se envían mensajes de apoyo por correo electrónico y, por las mañanas, se realiza un saludo diario con fecha e información climatológica sobre todo para la orientación en tiempo y espacio de los pacientes.
Hay felicitaciones de cumpleaños a los pacientes, se ha facilitado la recepción de objetos personales y se está permitiendo la visita a los pacientes en sus últimos momentos para evitar el fallecimiento en solitario, uno de los mayores dramas que está dejando la crisis sanitaria.