La concertada, lista para la fase 1

M.M.G.
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Los cuatro colegios concertados de la capital trabajan en sus particulares 'desescaladas', llevando a cabo labores de desinfección y acondicionamiento sin olvidar las facetas educativa y administrativa de los centros

La concertada, lista para la fase 1 - Foto: David Castro

Todo apunta a que Ávila entrará el próximo lunes en la fase 1 del proceso de desescalada propuesto por el Gobierno. Este paso conlleva medidas para todos los sectores. Y el de la educación, por supuesto, es uno de ellos.
Según las indicaciones marcadas desde el Gobierno, con la llegada de la fase 1 los centros educativos podrán abrir para realizar labores de desinfección y acondicionamiento, así como para llevar a cabo tareas administrativas. Pero lo cierto es que en el caso de los centros concertados de Ávila esas tareas (las de limpieza y acondicionamiento) se han adelantado en el tiempo.
Así ha ocurrido, por citar un primer ejemplo, en el colegio Milagrosa Las Nieves, donde las tareas de limpieza y desinfección durante estas semanas han sido constantes. Nos lo confirma su directora, Sor Concepción Monjas, que adelanta que el centro ha redactado un completo protocolo de desescalada cuya «principal fortaleza es la protección de toda la comunidad educativa». Así, ese protocolo contempla tanto a profesores y alumnos como al personal de limpieza y de administración del centro en tres ámbitos: la sensibilización, la protección personal y el trato a los espacios de trabajo.
En lo que a desinfección se refiere, asegura la directora que durante todas estas semanas estos trabajos han sido constantes y minuciosos por parte de su personal. Y a esto se sumará la colocación de todos los materiales necesarios para garantizar la desinfección y limpieza del centro y de quien acceda al mismo. De esta manera, se colocarán hidrogeles y felpudos desinfectantes, mamparas protectoras en portería, secretaría y administración; se desinfectarán todos los paquetes que lleguen al centro; se evitarán aglomeraciones; y se obligará a todo el mundo a accecer con mascarilla. «La nueva normalidad se llama responsabilidad», planteaSor Concepción, que en cualquier caso recalca que el mayor esfuerzo del centro se está realizando a nivel educativo, «manteniendo la motivación de los alumnos y el rigor académico».
En la misma línea trabajan también en el Pablo VI, donde su director, Pablo Martín, plantea también todas las medidas que ya se están llevando a cabo en el centro, sin esperar al arranque oficial de la fase 1. «El personal de administración y mantenimiento ha estado viniendo con horario reducido y eso, mientras no vengan alumnos, no va a cambiar», comienza a explicar.
En este tiempo, el centro ha preparado todas las medidas de higiene necesaria:mamparas, felpudos, colocación de geles... «Lo tenemos todo dispuesto para cuando sea necesario», reflexiona el director, que confía en que el final de curso, en lo que a gestiones administrativas se refiere, pueda cerrarse de manera semipresencial. «Son muchos papeles, muchas memorias...», explica, «y tenemos que ver también qué hacer con el material que se ha quedado en el centro y que habrá que devolver a las familias».
Lo que tiene claro es que si pudieran volver los alumnos, el colegio está ya listo para recibirlos. Algo que le gustaría hacer, sobre todo, para poder cerrar el curso de alguna manera especial. Pensando en las graduaciones pero también en los más pequeños. «Ojalá podamos organizar algún acto a finales de junio, si estamos en fase 2, aunque sea de manera escalonada», sueña en voz alta.
En el colegio Asunción de Nuestra Señora estos últimos compases del curso se viven de manera parecida: entre la incertidumbre que genera el constante cambio de directrices (como lamenta su director, Pedro Martín) y los trabajos de desinfección y acondicionamiento. «Nosotros ya hemos desinfectado el colegio con profesionales del centro, aunque creemos que también va a venir la Diputación», dice, «y ya tenemos instaladas mamparas en los lugares en los que hay atención al público».
En este centro, como en los demás, se trabaja ahora en las preinscripciones para el curso que viene. Y a nivel académico, profesores y alumnos siguen dándolo todo desde sus casas. «Alumnos y profesores han hecho un esfuerzo brutal», presume el director.
Donde también trabajan alumnos y profesores es en el Colegio Mosén Rubí, a cuyo frente se sitúa Sor Aurora Llamazares. «Notros hemos hecho ya limpieza, pero esperamos a que venga la Diputación a realizar una nueva desinfección», asegura la religiosa, que apunta que en su centro aún no están colocadas las mamparas.
Infantil. Por cierto que en estos cuatro centros educativos, coinciden también en asegurar que en el caso de que finalmente los alumnos de Infantil pudieran volver a las aulas el 25 de mayo estaría todo preparado para ello. «Lo primero que tendríamos que hacer es consultar a las familias», dice el director del Pablo VI, no demasiado partidario de ese regreso a las aulas, a pesar de entender la necesidad social. «Pero no está nada claro que esto vaya a ser así», apunta por su parte el responsable del ASunción de Nuestra Señora. Y la directora del Mosén Rubí comparte esta última teoría.

Dirección Provincial. Por otra parte, puestos al habla este jueves con la Dirección Provincial de Educación con el fin de conocer de primera mano las medidas que se están adoptando en los colegios públicos de cara a la fase 1, se  informó a este diario que este mismo viernes el director provincial de Educación, Santiago Rodríguez, tiene planificada una reunión virtual con la Consejería de Sanidad. En ella está previsto que se aborde el tema de la desescalada a nivel educativo, entre otros aspectos.