El pasado mes deja un 85,5% más de muertes en la capital

J.C.Huerta
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La ciudad registra 193 defunciones, frente a las 104 de hace un año. La Junta, por su parte, maneja datos que hablan de un aumento provincial del 50% respecto a la media del INE de 30 años atrás

El pasado mes deja un 85,5% más de muertes en la capital - Foto: Isabel García

La cifra de defunciones en la capital abulense el pasado mes, el que ha estado marcado por la desbocada expansión del COVID-19, asciende a 193, según el registro oficial al que ha tenido acceso Diario de Ávila. Este dato supone un incremento del 85,5 por ciento respecto al de marzo de 2019, en el que fallecieron en la capital abulense 104 personas, el 56,2 por ciento del total que lo hicieron en la provincia (188), esta última cifra correspondiente al propio Instituto Nacional de Estadística (INE). Es decir, el 43,8% restante equivale a los demás registros del territorio provincial (84 defunciones).
Hasta aquí ‘lo más oficial’ de lo que disponemos a fecha de hoy, es decir, las cifras que manejan la Administración de Justicia y el  Instituto Nacional de Estadística.
Sin embargo, ayer mismo, la Junta de Castilla y León, en su habitual portal informativo y de transparencia respecto a la incidencia diaria del coronavirus, ofrecía sus propios datos de fallecimientos por provincias (relacionados con las bajas en tarjetas sanitarias a causa de defunciones), bajo el epígrafe: Datos globales de mortalidad no vinculados exclusivamente a enfermedad por COVID19. En ellos, la administración autonómica desvelaba que en la provincia de Ávila habían muerto el pasado marzo –en el conjunto de ella– 256 personas, una cifra que induce a relacionarla con la de los 188 anotados por el INEen marzo de 2019 en el global provincial, y que habla, por tanto, de un incremento del 36 por ciento en el número total de defunciones, sin que necesariamente ello vaya a oficializarse en un futuro inmediato de esta forma en la estadística del Movimiento Natural de Población del INE, que es el principal referente oficial a manejar con  perspectiva temporal.
Sin abandonar dichas salvedades, basándonos en esos 256 fallecimientos que divulga la Junta, y en relación a lo que oficialmente viene anotándose por el INE en sus series estadísticas, marzo de 2020 supondría un aumento del 50 por ciento respecto a la cifra media de muertes en los últimos 30 años (171). La más alta consignada en el Movimiento Natural de Población en el mes de marzo se produjo en 2018, con 218 fallecimientos, seguida de 2007 (213) y 2008 (210). Las más bajas se corresponden con marzo de 1992, con 144 defunciones; marzo de 2000, con 150; y marzo de 1995, con 151.
 En su web, el cálculo que ha efectuado la Junta toma en cuenta las bajas de tarjetas sanitarias y también pone en relación los marzos de cuatro años: 2017, 2018, 2019 y 2020. Prestando atención a esta comparativa ‘interna’ –cuyas cifras de muertos difieren una media del 16 por ciento respecto a las del INE–, el pasado mes ha registrado un 44,6 por ciento más fallecimientos que la media de los cuatro años citados y un 26% si la referencia es con el que más muertes inscribe, que fue 2017 (con 203).
Así mismo, la Junta especifica el parámetro denominado «tasa de  mortalidad», y que se calcula con respecto a la población de cada provincia expresada por mil. En este último caso, la consejera de Sanidad, Verónica Casado, considera que no ha variado demasiado en el primer trimestre del año  respecto al primer trimestre del año pasado. Ha aclarado, además, que, tomando este parámetro, durante enero y febrero se registraron menos muertos que el año pasado, posiblemente por la incidencia «muchísimo más leve» de la gripe. En el caso de Ávila, la tasa es del 4,2, similar a la de 2017, y un poco por encima de las de 2018 y 2019: 4 y 3,9, respectivamente.