Un milagro en Madrid

Javier Herrero (EFE)
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El Museo Reina Sofía planta cara a la pandemia y logra mantener su exposición estrella de la temporada, dedicada al pintor Piet Mondrian, gran icono de la modernidad junto con Pablo Picasso

La geometría de las cuadrículas y el color impregna cada rincón de la exhibición dedicada al genio holandés. - Foto: Luca Piergiovanni

Las dificultades asociadas a la pandemia estuvieron a punto de arruinarlo todo. Pero, finalmente, una de las exposiciones estrella de la temporada en España, la dedicada a Piet Mondrian, gran icono de la modernidad junto a Picasso, ha logrado salir adelante. Según sus organizadores, un verdadero «milagro» que redefinirá el mundo del arte. «Es un símbolo de que la cultura segura es muy importante y de que este tipo de muestras son necesarias», señaló ayer Manuel Borja-Villel, director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que acogerá la retrospectiva entre hoy y el 1 de marzo de 2021 dentro del programa de su trigésimo aniversario.

Como su nombre indica, Mondrian y De Stijl revisa la enorme influencia del pintor holandés de las cuadrículas geométricas de colores y su relación con el movimiento de jóvenes creadores de arte abstracto nacido en su país para imprimir un rumbo totalmente único en el devenir de las corrientes contemporáneas de principios del siglo XX.

«La exposición es casi un milagro, porque sus obras ya en situación normal son muy difíciles de prestar al ser muy frágiles. Tendría que haberse inaugurado en abril y pensamos que habría que cancelarla, pero luego vimos que los museos respondían muy bien a los préstamos, excepto en el caso de las pinacotecas americanas que, al ser privadas, tuvieron que hacer ERTE y no tenían gente ni para preparar los transportes», explicó Borja-Villel.

La geometría de las cuadrículas y el color impregna cada rincón de la exhibición dedicada al genio holandés. La geometría de las cuadrículas y el color impregna cada rincón de la exhibición dedicada al genio holandés. - Foto: Servicio Ilustrado (Automático)Respecto a la idea original, finalmente faltan en la muestra que alberga Madrid una decena de piezas que, en opinión de sus responsables, no afectan a su propósito.

«La diferencia es que esta es un poco más íntima. Está a caballo entre el mundo de ayer, el de unas retrospectivas que ya casi no se van a hacer (porque las obras de las vanguardias, por razones de conservación, es muy difícil que viajen), y el del futuro, en cuanto a que este es un montaje muy bello pero con tesis muy claras y abarcables», insistió el director del Reina Sofía.

Ante la necesaria garantía del Estado para su celebración (por un valor de 625 millones de euros), Borja-Villel defendió que, «aunque cualquiera de las obras que se exhiben puede costar entre 30 y 40 millones de euros, no es ni de lejos la muestra más cara, poco más de 600.000 euros, siendo muy asumible con los Presupuestos actuales, incluso con la pérdida de ingresos por tickets» en este contexto de la COVID-19.

El público que visite la muestra podrá contemplar un total de 95 obras, 35 de Mondrian y 60 de los artistas que formaban junto a él el movimiento De Stij.El público que visite la muestra podrá contemplar un total de 95 obras, 35 de Mondrian y 60 de los artistas que formaban junto a él el movimiento De Stij. - Foto: Luca PiergiovanniEl público que visite la exhibición, que ha sido comisariada por Hans Janssen, podrá contemplar 95 piezas, 35 de Mondrian y 60 de los artistas que formaban junto a él el movimiento De Stijl, entre los que se encuentran Theo van Doesburg, Bart van der Leck, Hendrik Petrus Berlage, Georges Vantongerloo o Vilmos Huszár.

A todos ellos les unió una fuerte sensibilidad por la función social del arte, un arte para todos con la misión de dar forma a la vida y con la arquitectura como madre de todas las disciplinas, pero en contacto con las demás, desde la idea de que el color nos hace conscientes del espacio y de que la estructura crea orden e «higiene mental».

Otra visión

Como novedad respecto a otras aproximaciones, en este montaje se parte del fervor que Mondrian despertó entre grandes artistas latinoamericanos, para quienes representaba «la modernidad», pero que al mismo tiempo criticaban que era «un genio modernista, encerrado en el cuadro, que no salía al espacio y no tenía tensión con el entorno».

«Aquí se ve lo contrario: continuamente trabajaba en la relación entre una obra y otra, que estaban a su vez abiertas al espacio, al diálogo con otros artistas y con la ciudad», mantuvo Borja-Villel de una exposición que dedica dos salas a la relación del pintor con el movimiento que abanderó. De ellas se extrae, concluye, que «el ser humano aprende en colectividad y que la suma de conocimientos puede producir una explosión, sin necesidad de ser un genio para generar obras extraordinarias, porque como se ve no hay prácticamente artista malo en ese momento».

El montaje permanecerá en el museo madrileño hasta marzo de 2021.
El montaje permanecerá en el museo madrileño hasta marzo de 2021. - Foto: Luca Piergiovanni