Colas por la limitación de aforo de los supermercados

M.R
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Alcampo o Lupa, entre otros hipermercados, han reducido el aforo en su interior para garantizar la distancia de seguridad de sus clientes mientras realizan sus compras

Colas por la limitación de aforo de los supermercados

Algo más de 35 minutos para hacer una compra cuyo importe no alcanzó los 15 euros. Y esta vez el tiempo extra no fue culpa  de la elevada afluencia de consumidores en el interior del supermercado, sino justo por lo contrario:  las cadenas de alimentación han limitado sus aforos precisamente para fomentar la distancia de seguridad entre sus clientes. Así pudo comprobarlo esta Redacción este martes en varios supermercados, entre ellos  Alcampo, que  ha cerrado una de sus dos puertas para que el acceso solo pueda hacerse por la del parking. Allí, este martes compartían espacio los vehículos aparcados con la cola de gente que esperaba para poder entrar a comprar. En cuanto alguien salía con su compra ya hecha, un empleado iba dando paso por orden riguroso de llegada a las personas que aguardaban en la cola, separadas por algo más de un metro de distancia. Alguno charlaba, pero la mayoría se mantenía en silencio, resignados, esperando.
 El resultado del control de aforo  es que en el interior del supermercado sólo se concentraban unas decenas de personas que, dadas las circunstancias, solo coinciden en la cola para pagar, aunque también en ese punto se guarda escrupulosamente la distancia de seguridad de metro y medio. Así lo advertía el supermercado a sus clientes no solo a través de cartelería instalada en los accesos, también a través de mensajes que difundía por megafonía interna. «Señores clientes: les recordamos la necesidad de guardar la distancia de seguridad de un metro y medio entre personas, tal como recomiendan las autoridades sanitarias». 
El control de aforo dejaba también una estampa poco habitual: no hacía falta coger número ni en la carnicería ni en la frutería ni en la pescadería del supermercado, donde a simple vista solo parecía escasear la leche.