La desaceleración «deteriora» la economía y rebaja el PIB

David Alonso
-

La agricultura y las ramas energéticas vuelven a lastrar el PIB de Castilla y León, que registra el peor trimestre desde septiembre de 2014

Un grupo de personas trabaja en la construcción de un edificio. - Foto: Luis López Araico

La economía de Castilla y León sigue creciendo a buen ritmo pero cada vez muestra mayores síntomas de fatiga. La temida desaceleración, cuyos efectos sorteó la Comunidad durante los primeros compases del pasado año, terminó por hacer acto de presencia en en el cuarto trimestre de 2019, cuando la región registró su peor tasa de crecimiento desde septiembre de 2014, tras anotar un repunte del 1,9 por ciento, siete décimas menos que al inicio del año. A pesar de esto, Castilla y León cerró 2019 con un crecimiento del PIB del 2,2 por ciento, 0,7 puntos por debajo de la de 2018, tal y como explicó ayer el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, durante la presentación de la contabilidad regional trimestral. Un avance del PIB que sirvió a la región para crear 13.344 puestos de trabajo equivalentes a jornada completa y a producir bienes y servicios por valor de 64.975 millones de euros, la cifra más alta de la historia. 
«La desaceleración esta deteriorando el crecimiento autonómico», reconoció Carriedo, que, sin embargo, celebró que la Comunidad avanza con «tasas relevantes», aunque peores que las de años anteriores. Una cuesta abajo que durante este ejercicio seguirá su curva descendente, toda vez que, como recordó el titular de Economía, las previsiones que maneja el Ejecutivo autonómico hablan de un avance del PIB del 1,6% en 2020, seis décimas menos que en 2019 y casi la mitad que en 2018.
Un menor vigor económico durante el pasado año que, además de la desaceleración, volvió a tener como protagonistas principales a los ‘sospechosos habituales’, es decir, el sector agrícola y las ramas energéticas. Según detalló el consejero de Economía, la agricultura y ganadería anotaron un crecimiento negativo del 3,9 por ciento –lastrados por la mala campaña de cosecha–, cuando el año pasado repuntaron un 12,1%. En el caso de los productos energéticos, cerraron el año con un descenso del 15,6 por ciento, algo que Carriedo achacó al cierre de las minas el 31 de diciembre de 2018, y a la «poca o nula» actividad de las cuatro centrales térmicas de la Comunidad, que en la actualidad se encuentran en proceso de cierre.
En el lado de las buenas noticias, el sector industrial autonómico avanzó un dos por ciento, dos décimas más que hace un año, mientras que el sector servicios (+3%) y la construcción (+3%) se consolidan como los puntales sobre los que se asienta el crecimiento económico regional.

Desde el lado de la demanda, la inversión –formación bruta de capital– retrocedió casi hasta la mitad que hace un año, marcando un avance positivo del 2,6%, mientras que el gasto en consumo final mermó igualmente del 2,4 al 2,2 por ciento. Peores cifras registran las exportaciones autonómicas, cuyo balance anual se cerró con un retroceso del 0,9 por ciento, aunque en el cuatro trimestre del 2019 anotaron un crecimiento positivo por primera vez en 18 meses. «En épocas de desaceleración se frenan las importaciones y se impulsan las exportaciones», valoró Fernández Carriedo.
Coronavirus

En lo que respecta a este año, el consejero de Economía reconoció «no vemos un escenario de recesión, pero si de desaceleración», pero aseguró que «estamos en marzo y todavía pueden suceder muchas cosas». Además, rechazó que la crisis sanitaria del coronavirus tenga consecuencias «inmediatas» en la economía de Castilla y León. Sin embargo, si que expuso que «vivimos en una economía global» y «todo tiempo un impacto», donde mencionó tanto al turismo, a pesar de que el de Castilla y León no depende del tradicional «sol y playa», como a los flujos del comercio internacional, como posibles afectados.  «La base del crecimiento económico es ser más competitivos», apuntó Carriedo, que criticó que «la incertidumbre sobre sectores productivos y sobre el consumo» si que tiene un impacto.