Una vida y dos pandemias

M.E
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La Tía María, una de las mujeres más longevas de la provincia, resiste en la crisis después de haber pasado en su niñez la 'gran gripe'

Una vida y dos pandemias - Foto: Isabel García

Tenía unos ocho años cuando hizo estragos la gripe de 1918, la gran pandemia del siglo XX que mató a millones personas en todo el mundo y que se llegó a bautizar como la ‘gripe española’ porque, al no estar involucrados en la Gran Guerra, fue aquí donde más se informó de la enfermedad. No afectó directamente a su salud y, aunque entonces no había ni una mínima parte de la información sobre la evolución del virus de la que hay ahora con el COVID-19, recuerda que para intentar sortear la pandemia la gente se iba al campo y al monte. Hoy, 102 años después, María Varas, más conocida en Navaluenga como la Tía María, permanece confinada en su casa para tratar de dar esquinazo a la segunda gran pandemia que le ha tocado vivir, la del coronavirus.
Con 110 años recién cumplidos  la ‘abuela’ del Alberche, una de las mujeres de más edad de la provincia de Ávila (en febrero era la segunda más longeva de Ávila y la cuarta de Castilla y León), resiste el envite del virus, el cual de momento se mantiene alejado de una casa y una familia que pone mimo en intentar que la fortaleza de la que siempre ha hecho gala la Tía María le permita superar esta crisis sanitaria que se ha llevado por delante ya demasiadas vidas y que se ha cebado especialmente con la gente mayor. 
Nos lo cuenta Faustino, uno de sus hijos y el que, junto a su mujer, vive con ella en Navaluenga. «Mi madre tiene una herida en la oreja y en la cara pero en general está bien», nos atiende con su amabilidad característica. «No se está enterando mucho de lo del coronavirus, solo pregunta que por qué no viene la gente a verla y que por qué vamos con mascarillas. Le decimos que porque hay una gripe muy mala, pero al poco tiempo ya no se acuerda», señala Faustino.