El Real Ávila acusa la decepción

A.S.G.
-

El empate ante el Mirandés B hace mella en el ánimo del club.«Algo pasa si somos capaces de ganar a los de arriba pero no a los de abajo» entienden en el Real Ávila. El proyecto del año que viene podría reajustarse a la baja

El Real Ávila acusa la decepción - Foto: David Castro

El Real Ávila volvió por sus fueros. De ganar al Zamora, líder invicto esta temporada y durante 41 partidos seguidos en Tercera, a empatar en Miranda ante un equipo en puestos de descenso y que, hasta la fecha, es el peor equipo como local del Grupo VIII. Los  rojillos únicamente han sumado 9 puntos en su campo, el Ence. Y uno de ellos ha sido ante un Real Ávila que volvió a poner en evidencia la incapacidad de conectarse en los partidos donde los ‘focos’ no están encendidos. Equipo de alfombra roja pero de poco barro.Porque los de Jonathan Prado han sido capaces de ganar este curso alNumancia B (2-0), Cristo Atlético (2-1), Segoviana (2-1), Atlético Astorga (1-0) y Zamora (1-0). De jugarse los playoffs entre los grandes, los encarnados tendrían un puesto fijo.Pero no es el caso. La temporada va más allá de los días de grandes titulares y tardes vibrantes.
Con el aval del triunfo ante el Zamora los encarnados viajaron a Miranda con la euforia propia de quien a doblegado a un ‘grande’. Como otras tantas veces. Como en el inicio de curso ante el Real Burgos o el Júpiter Leonesa B tras la exhibición de pretemporada ante el Unionistas, como ante el Tordesillas tras maniatar a la Arandina, como ante el Burgos Promesas 2000 tras doblegar a la Segoviana o como ante el Júpiter Leonesa B y el Becerril tras los dos triunfos consecutivos ante el Real Burgos y el Almazán en el inicio de la segunda vuelta. Como tantas veces esta temporada. Y como entonces, ahora.
El empate ante el Mirandés B ha dolido en el club. Sin el objetivo del playoff, al menos se esperaba desde todos los ámbitos que aflorara el carácter en la plantilla. Pero el que no hubo antes, no lo hay ahora. «Cómo nos gusta ponernos el traje de gala y cómo nos quitamos de en medio cuando hay que ponerse el mono de trabajo.Lamentable» señalaba el propio director deportivo del Real Ávila,Carlos González, a través de las redes sociales tras el 1-1 en Miranda.
Porque en estos momentos es la decepción lo que impera en los pasillos y el vestuario del Adolfo Suárez.La decepción de entender que existe calidad dentro del equipo como para estar en una mejor situación que la octava plaza a 12 puntos del cuarto puesto.
Ha dolido el tropiezo dentro de un proyecto que empieza a ver cómo el esfuerzo inversor año tras año no acaba de dar sus frutos. Es momento de valoraciones. «Si ganas a los grandes es porque tienes buenos jugadores, no es por casualidad. Pero si no ganas a los ‘flojos’ es porque algo pasa». Queda mucho tiempo por delante. Semanas de análisis y reflexión, pero una clara posibilidad que podría tomar forma, la de reajustar el presupuesto a la actual realidad deportiva y económica del club. Es una posibilidad, pero la decepción de estos momentos la hace coger fuerza.