Los estancos, entre la inquietud y la bajada de las ventas

M.E
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La Asociación de Estanqueros de Ávila achaca el descenso de la demanda al sobreconsumo previo y al cierre de los bares y fomenta las medidas de seguridad y que se compre tabaco para varios días

Los estancos, entre la inquietud y la bajada de las ventas

Los estancos son unos de esos establecimientos designados por el Gobierno como de servicios esenciales en el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declaró el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, y como tal permanecen abiertos estos días. Una situación, como en otros tantos ámbitos, no exenta de dificultades y temores, tal y como nos confirma el presidente de la Asociación de Estanqueros de Ávila, José María Martín Quirós. Los estancos, más de un centenar en la provincia, siguen al pie del cañón, en algunos casos con el horario adaptado a la demanda, siempre con las medidas de seguridad autoimpuestas y «sin ninguna ayuda adicional ni reconocimiento», denuncia Martín Quirós, quien también expone la caída de la demanda experimentada en estas semanas.
«Estamos en una situación muy complicada. Somos una concesión del Gobierno y nos vemos obligados a abrir, no podemos cerrar sin causa justificada, en nuestro caso no es algo voluntario», subraya el presidente de los estanqueros abulenses. Junto a esto, está el temor a un posible contagio. Los profesionales «estamos expuestos a la enfermedad y, como a otros, tampoco se nos ha facilitado ninguna medida de protección», lamenta, si bien precisa que desde la asociación se han trasladado a los negocios «las medidas mínimas a tener en cuenta», algunas de las cuales varían en función de las dimensiones del local. Entre ellas estarían las de utilizar mascarillas y guantes, extremar la limpieza de las instalaciones con lejía y evitar las aglomeraciones en el interior de los establecimientos para que se pueda garantizar la distancia de seguridad.
También desde la agrupación se está fomentando que se intente trasladar a los clientes la importancia de adquirir productos para más días para que así puedan permanecer en sus casas durante más tiempo. «Intentamos que en lugar de cajetillas sueltas, por ejemplo, se compren cartones, pero es difícil porque no todo el mundo puede o quiere». Así, reconoce que hay personas que van cada poco tiempo a por tabaco para poder salir, «pero como está ocurriendo en otros sectores», apostilla.