Cáritas adelantó el reparto de comida

M.M.G.
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La institución diocesana ha cerrado sus oficinas y su economato pero mantiene abierto el albergue y, sólo para casos de emergencias, su Programa de Acogida de Atención Primaria

Cáritas adelantó el reparto de comida

Prestar ayuda a los más necesitados pero protegiendo a sus trabajadores y voluntarios al máximo y siguiendo las directrices establecidas a nivel nacional. Bajo estas premisas, Cáritas Diocesana prosigue prestanto servicio a los más necesitados de Ávila. De hecho, su labor en este sentido se adelantó a la declaración del estado de alarma con el reparto de alimentos entre las familias usuarias del economato, tal y como confirma a este diario Fernando Carrasco, principal responsable de esta institución de la Iglesia en Ávila. 
Fueron 55 las familias que el pasado viernes recibieron en sus propios domicilios alimentos y productos para hacer frente a un mes de aislamiento domiciliario. «Viendo lo que iba a ocurrir, los supermercados nos adelantaron suministros, se portaron fenomenal», apunta Miriam Gil, responsable del economato, que confirma también que a día de hoy el economato está cerrado al público.
Como lo está el resto de instalaciones y edificios de Cáritas Diocesana, con el fin de proteger a sus empleados los cuales, en su gran mayoría, se encuentran trabajando desde sus domicilios.
Gracias a esto se mantiene en funcionamiento, aunque sólo para situaciones de emergencia, el Programa de Acogida y Atención Primaria de Cáritas.
Al igual que se mantiene en funcionamiento, «aunque bajo mínimos», subraya Carrasco, el Programa de Atención a Toxicómanos.
Se trata, en definitiva, de no abandonar a los que más ayudan necesitan en cualquier momento del año y también, cómo no, en éste que estamos viviendo.
«Nosotros estamos a la disposición de las instituciones que gobiernan», nos dice Carrasco.
De hecho, en este sentido ya se han puesto a la disposición de la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, que como informa el responsable de Cáritas, este mismo martes se pusieron en contacto con él para conocer la situación de su albergue de transeúntes. «Se han interesado por el número de camas que tenemos disponibles», confirma Carrasco sobre una llamada con la que, entiende, los responsables de la Gerencia pretendían tener todos los datos por si, llegado el caso, necesitaran hacer uso de alguna de las 20 plazas con las que a día de hoy cuenta el albergue.
«Nosotros siempre tenemos camas disponibles», comenta sobre el albergue Carrasco. Aunque es sor Julia, la responsable de este servicio, la que profundiza aún más en la manera de trabajar en la casa.
«En la actualidad contamos con los ocho usuarios del albergue que ya teníamos antes de que comenzara todo», informa la religiosa, que alaba la labor que están desarrollando los trabajadores del albergue. «Están haciendo un gran trabajo y su responsabilidad es muy grande», reflexiona en alta voz.
Lo que no pueden hacer en estos momentos, y siempre por motivos de prevención, es abrir las puertas ahora mismo a nuevos usuarios llegados de fuera. «Por precaución ahora mismo no tenemos más acogidas, porque no tenemos medios sanitarios ni para protegernos a nosotros», aclara Sor Julia, que nos confiesa que estos días sí que nota que ha aumentado la cifra de personas que acuden al edificio a pedir información.
Un edificio en el que, por cierto, también se encuentra el comedor social de Cáritas Diocesana. «Estos días estamos dando unas 20 comidas», apunta la religiosa. Aunque, eso sí, para evitar contagios, en lugar de abrir el comedor los trabajadores del servicio están preparando unos ‘tuper’ con la comida, la cena y el desayuno del día siguiente para que la gente se los lleve.