Terrazas en enero: el último bastión de la hostelería

Mayte Rodríguez
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Apenas treinta bares mantienen abiertas las terrazas en Ávila, la mayoría solo por la mañana, supeditados a la presencia del sol y no con ánimo de facturar, sino de mermar algo las pérdidas

Terrazas en enero: el último bastión de la hostelería - Foto: David Castro

Lunes y martes lloverá en Ávila, así es que los 14 grados de temperatura máxima que se esperan en la ciudad no serán suficientes para que los abulenses se sienten de buen grado en alguna de la terrazas que permanecen abiertas tras el último cierre de la hostelería decretado por la Junta de Castilla y León para minimizar el impacto de la pandemia. La cifra de locales abulenses que han optado por dar servicio a través de esta fórmula, la única permitida junto al servicio de comida a domicilio y el ‘take away’, no llega a la treintena según la estimación realizada por esta Redacción. La gran mayoría de los bares abulenses están cerrados y sus empleados en situación de ERTE, pero aún hay un último reducto de locales que se aferran a la terraza como única forma posible de «mermar algo las pérdidas que llevamos tanto tiempo arrastrando». Así nos lo explica Adrián Martín, copropietario del bar restaurante Barbacana, según el cual «hay días que no se trabaja nada y otros que se trabaja medio bien, aunque solo las horas claves del día», que es lo que permite la terraza, que este establecimiento situado en pleno Mercado Grande tiene desplegada con dieciséis mesas. Ayer fue uno de esos días en los que por la mañana estaban todas ocupadas. Claro que era domingo y el día amaneció soleado, aunque luego se estropeó. «El problema de que la única opción de trabajar sea en la terraza es que dependemos completamente de que haga sol», advierte. «Aunque esté haciendo frío, si ven el sol a la gente no le importa sentarse a tomarse un café, sobre todo porque con los bares cerrados no tienen otra alternativa», añade.

En el Mercado Grande, aparte de la de Barbacana solo hay otra terraza más abierta. Y ambas son las que dan servicio a los funcionarios y otros empleados que trabajan por allí y salen a desayunar los días laborables. «Se sientan y en diez minutos se han tomado el café y la tostada, ni se enteran del frío,  otra cosa son las comidas, en esta época del año te piensas mucho si sentarte a comer en una terraza, así que comidas estamos dando muy pocas», nos cuenta Adrián.

Ayer domingo, día por excelencia de tomarse un vino con la familia o los amigos, no faltaron abulenses que cumplieron con esa tradición a pesar de la pandemia y de que estamos en pleno mes de enero. La mayoría de las terrazas por las que pasamos -y fueron unas cuantas- estaban concurridas, aunque también es cierto que la oferta es tan escasa que hay que repartirse entre los pocos hosteleros que las mantienen abiertas. 

Terrazas en enero: el último bastión de la hosteleríaTerrazas en enero: el último bastión de la hostelería - Foto: David CastroOtro de ellos es el bar Avenida, situado en el paseo de la Estación, cuyo propietario, Alejo Martín, admite que la cosa está floja. «Tenemos clientes fijos y también gente que está de paso en Ávila por trabajo y que no encuentra ni dónde comer ni dónde poder entrar al servicio» debido  al cierre de la hostelería. «Es una vergüenza porque cualquiera puede tener esa necesidad y no hay dónde hacerlo, así que para eso estamos y para poner algún café caliente, por dar un servicio mínimo», señala. 

En el bar Avenida tienen algo más de actividad los días laborables «por el movimiento que hay de comercios y de gente que trabaja por aquí». Prueba de ello es que los otros dos locales de esa misma calle que  siguen abiertos con terraza -Paraíso y Castilla- cierran los domingos. Y aunque en otros tiempos este tipo de locales siempre encontraba clientela en los viajeros de la cercana estación de Renfe, Alejo Martín asegura que ya no es como antes. «Entre que a Ávila la tienen aislada por tren y que tampoco nos dejan movernos entre unas comunidades y otras, pocos clientes tenemos de la estación».

Él, como la mayoría de los establecimientos que han optado por mantener la terraza, solo abre por las mañanas. «A las dos y media o las tres nos vamos, por la tarde no hay apenas gente, hace frío, estamos en enero y esto es Ávila», sentencia. 

Terrazas en enero: el último bastión de la hostelería
Terrazas en enero: el último bastión de la hostelería - Foto: David Castro