Sesiones al sol

Agencias-SPC
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Los parlamentarios asumen que el Congreso deberá funcionar a pleno rendimiento en verano, incluso agosto que es inhábil, para recuperar el tiempo perdido de estas semanas

Sesiones al sol - Foto: Pool

El coronavirus ha paralizado completamente la actividad en el Congreso y nadie se atreve a precisar cuándo se reanudará. Marzo está perdido y abril lleva el mismo camino. Por ello, todos los grupos reconocen que habrá que alterar el calendario para recuperar cuanto antes el parón de la Cámara, que se prevé largo. Según algunas fuentes, hay que contar «seguro» con julio en la agenda. Agosto, que es inhábil actualmente, es otro cantar, pero ninguno de los parlamentarios consultados lo descarta. «Trabajaremos a fondo sea cual sea el mes del año. Esta crisis implica sacrificios excepcionales», comenta un diputado de un grupo nacionalista.
El reglamento tasa los períodos de sesiones ordinarios: de febrero a junio, por un lado, y de septiembre a diciembre, por otro. Lo que se salga de ahí se considera actividad extraordinaria, y los plenos necesitarían la propuesta previa del Gobierno, de la Diputación Permanente -el órgano que gobierna la Cámara en épocas inhábiles- o de la mayoría absoluta de los parlamentarios.
Solicitar en estos momentos una agenda parlamentaria extraordinaria para el mes de julio resulta inconcebible, pero podría plantearse una vez se retome la actividad en el Congreso y haya que dar salida a las iniciativas registradas tanto para su debate en pleno como para su trámite en comisión.
En el PSOE, y tras ver cómo marzo, que iba a ser un mes fundamental para sus intereses, se ha perdido totalmente, prefieren ser prudentes. En el PP también, aunque su dirección parlamentaria, encabezada por Cayetana Álvarez de Toledo, lo que quiere es controlar ahora al Gobierno, una petición que respaldan Vox y Ciudadanos. Los grupos nacionalistas e independentistas coinciden en que aún es pronto para concretar cambios en el calendario. 
Ahora bien, cuando se les pregunta a todas las formaciones por la posibilidad de extender la actividad del Congreso al mes de julio completo, las fuentes consultadas prácticamente lo dan por hecho. Sobre la mesa siete proyectos de ley del Gobierno, numerosas proposiciones no de ley, iniciativas populares y muchísimas preguntas para el Gobierno. Demasiado trabajo.